domingo, 1 de diciembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: TRIGO Y CIZAÑA


TRIGO Y CIZAÑA

Temprano en la mañana tomaba un café en la mesita más apartada que había en el sitio, frente a un parque, y conversaba con mi Padre, en silencio, mirando hacia dentro del ser. Entonces llegaron varios jóvenes que se sentaron en la mesa al lado. Comenzaron a hablar de un tema que me hizo “parar la oreja”… futbol: ¿Cristiano o Messi? Admiración y preferencia resaltaban en la conversación. Yo oía, y argumentaba en silencio: “ya quisiera Ronaldo ser la mitad de bueno que Messi, el engreído ese, metroman, etc., etc., etc.”. Hacía apenas unos minutos estaba meditando hacia arriba, y me encontré halando hacia mi preferencia descalificando a otros. Entonces recordé una conversación que más temprano había sostenido sobre la vida en sociedad en mi país y otros lugares del mundo, las guerras y desavenencias que son caldo de cultivo para el odio y la violencia. A diario leo declaraciones en las que los seguidores de un plan económico se refieren como enemigos a quienes opinan distinto, lo mismo entre quienes prefieren a un equipo deportivo o jugador valioso, pero hay dos temas en los que el asunto se hace espinoso: política y religión. Cuanto dolor, muerte, destrucción ha causado a la humanidad la creencia de que somos trigos y “los otros” son la cizaña. Las cruzadas, la inquisición; persecuciones a cristianos, judíos, musulmanes; lo mismo que feroces ataques entre liberales y conservadores, demócratas y republicanos, derecha e izquierda. El saldo que ha quedado de disputas en las que unos creen ser el trigo y otro la cizaña es negativo a la especia humana. ¿Puedes imaginar lo que sería el mundo si Gandhi hubiese pedido a sus seguidores arrancar a los ingleses como cizaña? ¿Cuál habría sido la mortandad si Luther King hubiese llamado a los oprimidos raciales a levantarse en armas para arrancar la cizaña blanca? ¿Puedes pensar en el mundo actual si Hitler hubiese logrado imponer su supremacía sobre la cizaña de las razas inferiores? Piensa en lo que sería hoy Africa si Mandela hubiese escuchado las voces que clamaban acabar, literalmente, con la cizaña encarnada en los responsables del apartheid. En este tiempo veo como hay quienes siguen hablando de “ellos” y “nosotros”, de “los buenos” y “los malos” abrogándose ser el lado claro y “el otro” el oscuro. Todo eso vino a mi mente, en fracciones de segundos infinitos, aun con mi café a la mano. Entonces, recordé la enseñanza sobre el trigo y la cizaña. Esas extraordinarias palabras de Jesús, recogidas en Mateo 13:24-30, revelan, entre otras cosas, un principio de la vida: coexistencia. Si lees con calma el texto te das cuenta de algo fascinante al final, cuando los trabajadores del dueño del terreno sembrado plantearon “arrancar” la cizaña, les fue dicho “no, porque arrancarían también el trigo”. Luego concluye “al final de la cosecha se hará esa división”. No dice que la cizaña era agradable, ni buena, ni que el dueño de la siembra celebró su existencia, pero aceptó que ya estaba allí, y habría que lidiar con ella…por un tiempo. Me ha tocado interactuar con culturas en las que algunos piensan que cristiano es alguien que ora antes de robar a su vecino o subir a un avión y bombardear mujeres y niños. He conocido a quienes piensan que musulmán es alguien que tiene una fábrica de bombas mortales en el patio de su casa para matar a todos los infieles. Cristianos contra judíos, judíos contra musulmanes, musulmanes contra cristianos, y el circulo se engrosa con los discursos de oportunistas de la historia que enseñan que está más cerca de Dios quien arranque de un jalón al otro.  En el sentido político y social, hay quienes alimentan y se aprovechan del odio entre los que tienen el poder económico y los que reciben el poder político. Cuando los primeros actúan para arrancar al poder político la nación sufre, cuando el poder político trata de destruir el poder económico la nación… sufre. La falta de visión de los ciudadanos hace que durante un tiempo apoyen una idea y luego saltan a la otra. Creo que eso es lo que resume aquel proverbio “el pueblo perece por falta de conocimiento”. Las palabras de Jesús sobre el trigo y la cizaña hablan de la coexistencia, entender que existen realidades que deben ser corregidas pero no arrasando o arrancando. ¿Te das cuenta? Mientras la historia está llena de discursos y acciones sobre arrancar al otro del planeta, Jesús les dice “no la arranquen, dejen coexistir ambas plantas, cada una mostrará su naturaleza, pero al final de la cosecha, cuando cada uno de su fruto, entonces lo inservible será quemado”. La cizaña representa la maldad en cuanto a que parece comestible pero es venenosa, ocupa un espacio pero no produce, nace y crece junto al trigo pero trata de ahogarle, en una frase: es una falsificación.  El trigo representa la bondad, el bien para la tierra, esperanza de quien siembra y alimento para quien cosecha, es el resultado de un trabajo hecho con esmero, en una frase; es el producto original de Dios. Un creyente no es alguien que está listo a incendiar la cizaña sino alguien que vive como trigo. Desconfía de todo liderazgo que se auto proclame el portador del fuego para quemar la cizaña, pues con toda seguridad terminará quemando el sembradío, incluido el trigo. Estoy aprendiendo a ver jugar a Messi cuando enfrenta a Cristiano sin querer que a este lo parta un rayo, a recordar que no porque caiga fuego del cielo contra los ricos o los políticos del otro partido el mundo será mejor, y que no porque los seguidores de otro dios desaparezcan del planeta habrá paz. Piensa en el llamado “paraíso” en la biblia, allí se supone que todas las condiciones fueron perfectas y, sin embargo, fuimos nosotros quienes fallamos, tal como seguimos fallando. Ahora sé que mientras esté en esta vida siempre habrá cizaña…pero gracias a Dios…siempre habrá trigo. Quiero ser trigo y el tiempo de cosecha es mi fe, mi amor reflejado con acciones, mi estilo de vida, mi apego a la verdad, mi fruto, lo que haga una diferencia para distinguirme del mal. Puede incluso que haya rasgos de mi carácter que se hayan abrazado a la cizaña, pero Dios no pide incendiarme en esta vida sino que da tiempo hasta que pueda mostrar quien soy realmente. La coexistencia enseñada por Jesús abarca la que tiene que ver con otros y conmigo mismo en el ser interior. Quise compartirte estas líneas con el deseo de que puedas mirar hacia dentro y meditar…quien eres y quien deseas ser…entre el trigo y la cizaña de la vida. Feliz día. 
Por José Gil

jueves, 28 de noviembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: LA ESPERANZA

LA ESPERANZA
“Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Este es uno de esos días”. Son las primeras líneas de un libro que se ha constituido en inseparable compañero de mi camino. Fue el último de su autor, cercano al siglo de existencia terrenal, a los 99 años se fue a casa. Fascinante que haya mantenido una esperanza “demencial”, esperanza que desafió al cinismo, la indiferencia y un mal entendido sentido de vida practica imperantes en su entorno al momento de escribir. Es una frase cliché que “la esperanza es lo último que se pierde”; sin embargo, cuanta desesperanza parece haber en tantas almas. 
Hace algunos años fui de visita a un sitio donde la esperanza escasea, la cárcel de Sabaneta en Maracaibo. Se había organizado una reunión en la que un predicador llevaría un mensaje o “palabra de Dios” como les gusta decir. Aquel día las cosas no salieron como habían sido programadas y, como postre, se había habilitado un área donde cabían más de 100 personas, que por cierto estaba lleno. Cuando me di cuenta mis dos amigos Saúl y Alfonso me habían “echado el carro” de que dijera algo…Pero ¿Qué podía decirle yo a aquellos hombres en aquel recinto de condiciones sub-humanas? No podía hablarles con experiencia sobre estar preso en una sociedad en cuyas prisiones el ser humano es convertido en entelequia. La mayoría en la audiencia aun apenas llegaría a sus 30 años y parecían haber recibido mucha religión pero poca esperanza. Yo no podía darles esperanza, pero podía compartirles la mía. Cuando terminaba mis breves pero sentidas palabras les anime a cantar una canción que aprendí cuando era niño, la última parte de esa canción dice “la vida vieja ya he dejado, no vuelvo atrás…no vuelvo atrás”. Haber visto y escuchado a más de 100 hombres entonar aquellas palabras…aun mi piel se eriza. Supe que algunos de ellos salieron de prisión y volvieron a delinquir, otros murieron en revueltas internas, otros aún no han salido…pero he sabido también que unos pocos realmente “no volvieron atrás”. ¿Valió la pena alentar la esperanza entre tantos para que solo unos pocos recuperaran la esperanza?  
Parte de lo demencial de la esperanza es que no busca estadísticas, ni calculadoras emocionales. Esperanza es esa cualidad espiritual que nos permite avanzar cuando el entorno grita que nos detengamos. Si luego de años y años de compartir esperanza, en palabra y hecho,  se hubiese alcanzado solo 1…habría valido la pena, pues la esperanza alienta la vida y una vida vale más que todos los tesoros de la tierra según dice en mi vieja Biblia. 
Soy afortunado al saber y sentir que la esperanza es una de las tres cosas más importantes en la vida, tomando con una mano al amor y con la otra la fe. Si la ansiedad es el miedo anticipado la esperanza es la confianza anticipada. En esta madrugada, mientras te comparto estas líneas, impregnado de una “esperanza demencial”, te animo a que alimentes con acciones tu esperanza, puede que estés viviendo circunstancias que te invitan a aceptar que no hay salida…te animo a buscar en la esperanza la llave que abre las puertas que parecen selladas. 
Alguien escribió que la puerta del alma se abre desde adentro, me parece que la esperanza es el mango de esa puerta. He conocido personas al borde incluso del suicidio quienes ahora comparten esperanza con otros, aun retumban aquellas palabras “tengo un sueño” que cambiaron a toda una nación, mientras algunos sienten ansiedad por zapatos nuevos hay quienes luchan con la esperanza de poder hacerlo sin pies. Hoy es un día en el que, de nuevo, como cada día, puedo alimentar mi esperanza para enfrentar los obstáculos del camino. 
Más larga que las colas para conseguir harina o papel higiénico debería ser la de los buscadores de esperanza, la buena noticia es que el gran proveedor de esperanza es al amor, y cuando hay amor…la esperanza nos pondrá en acción. Me parece que por eso la biblia dice “Dios es amor”, pues espera lo mejor de nosotros sin desanimarse. Ya va aclarando, escucho algunos cantos de pajaritos en la ventana, ellas no saben muchas cosas, pero dan la bienvenida a cada día cantando, incluso antes que haya luz, fascinante, aprender a cantar cuando aún esta oscuro, porque confío en que pronto veré la luz del día. Ese canto anticipado me recuerdan que hoy es un día pare vivir con esperanza. Feliz día.

domingo, 10 de noviembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: ENTRE CUERVOS Y ÁNGELES

ENTRE CUERVOS Y ÁNGELES
He visto las celebraciones de equipos deportivos cuando alcanzan un trofeo o copa, saltan, bailan, cantan, se abrazan. Tales celebraciones encuentran eco en las ciudades o países cuando a su regreso la recorren, trofeo en mano. Pareciera contradictorio que algún ganador de trofeo se deprima en momentos cuando debería celebrar. No puedo imaginar a alguien que acabe de recibir un premio nobel de la paz pensando que su vida carece de sentido. Sin embargo, existen momentos cuando justo al haber alcanzado una meta y esperar bonanza nos encontramos frente a un desafió mayor a nuestra fe y amor. 
En la biblia hay breve referencia a uno de mis héroes desde la niñez, Elías. Enfrentando a cientos de profetas de la superstición y el engaño, en presencia de ciudadanos entregados a la mentira de aquellos manipuladores de oficio. Elías los confronta y el duelo termina cuando Dios hizo descender fuego que consumió todo el lugar. Resultado final: Elías 1, los malos 0. Fue como un gol espiritual en el minuto 90, como el home-run al cierre de la novena entrada. La gente estaba emocionada, lo mismo que Elías. Un momento estelar en la vida de este extraordinario hombre. Todo parecía listo para ir a casa entre vítores y alegrías, pero no fue así. Solo horas después Elías estaba en un lugar desértico, sin compañía alguna, a la sombra de un árbol, pidiendo al mismo Dios que le había respaldado antes que ahora le quitase la vida. 
En solo horas un alma entusiasmada pasó a enfrentar el mayor dilema de su vida: miedo. Su fe y amor estaban a prueba bajo amenaza…si regresaba a la ciudad era hombre muerto. ¿Podrías por un momento ponerte las sandalias de este hombre? Puede que alguna vez te hayas encontrado frente a un enemigo para el que no te habían entrenado, para el que no tienes poder humano. Te he querido contar esta historia pues en algún momento de tu vida, de la mía, toca enfrentar algo que pondrá a prueba al amor y la fe en tu alma. 
¿Sabes quienes acompañaron al profeta en su laberinto? Si lees con calma desde 1 Reyes 17 hasta el 19 encontrarás que cuervos y ángeles le acompañaron. Interesante, los cuervos son aves que quitan, ellas no dan sino a sí mismas, pero fueron enviadas. Esto me recuerda situaciones cuando la ayuda vino de donde menos se esperaba, en los laberintos veras ayuda que procede de donde menos podría esperarse…los desconocidos consoladores del camino. 
Los ángeles son evidencia de Dios recordándole a Elías que no estaba solo, que no estaba abandonado. La situación era apremiante y peligrosa, pero el mensaje era claro “no estás solo amigo mío, aun te quedan cosas buenas por hacer, no te derrumbes, estoy contigo incluso en este laberinto, estos cuervos y ángeles los envío para que sepas que estoy contigo”. 
Si lees con cuidado te darás cuenta que la petición de Elías fue contestada pocos días después, y fue llevado a casa, pero tuvo el valor de cumplir el propósito de su vida, su testimonio no es el de quien sacaba una calculadora para medir riesgos y conveniencias, sino el de un alma que, aunque abatida y sin animo para vivir, confiaba en que lo que hacemos por amor y fe vale la pena hacerlo hasta las últimas consecuencias. Cuando el amor y la fe son genuinos, la esperanza nos convierte en almas atrevidas. ¿Estás acorralado por un problema? ¿Sientes que tambaleas o tiemblas? ¿Ves tristeza y soledad cuando esperabas aplausos? No te quiebres, no dejes que los perversos con poder pasajero te roben tu salud física ni emocional. 
Renueva tu amor y fe, confía pues incluso entre cuervos y ángeles Dios está pendiente de ti. Es posible que tu viaje a casa sea pronto, o puede que no, pero no permitas que las circunstancias hostiles e injustas contra ti quiebren tu carácter y te roben conquistar tu territorio emocional, no saques cuentas de lo que más conviene o menos te incomoda. La maldad y el desamor están librando una batalla contra los que aman y tienen fe. Esa batalla no la van a ganar los cobardes, sino quienes enfrentan su propio laberinto y perciben la presencia poderosa y amorosa de Dios en sus vidas, entre cuervos y ángeles, que siempre son enviados a nuestro rescate. Mientras escribía esto recibí dos mensajes a mi celular…Dios les bendiga… ángeles de parte de mi Padre, recordándome que no estoy solo en mi laberinto. Quise recordarte en estas líneas que no estás solo en el tuyo. Feliz día.

domingo, 20 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: ALEGRÍA O AMARGURA

ALEGRÍA O AMARGURA

Había llegado ese día que durante años estuve deseando, estaba en la ciudad de Barcelona y esa noche iría a ver al Barza en el partido final de la supercopa. Ciertas circunstancias inusuales que permitieron aquello: un trabajo en otro continente, problemas de seguridad que obligaron a evacuarlo y tener que viajar a otro país que, para mi alegría, estaba lo suficientemente cerca como para que en menos de dos horas de vuelo yo estuviera aterrizando en España. Era temprano, así que fui a conocer la plaza Cataluña, hermosa con sus flores y fuentes de agua. Allí tuve una grata vivencia que quiero compartirte. Miles de palomas revolotean en la plaza y de inmediato supe porque: los visitantes lanzan semillas y es parte integral del encanto al turista ver la coexistencia amigable con estos preciosos animales. Ver el vuelo de tantas aves juntas que, sin temor a ser lastimadas por la muchedumbre, buscan ávidas las semillas, fue refrescante. Aquel momento me hacía sentir, aunque por razones diferentes, lo que esta escrito “Este es el día que Dios hizo, estemos alegres” Salmo 118:24. ¿Qué más podía pedir? Ir a un hermoso lugar para ver a mi equipo preferido y, como aperitivo, rodeado de una inusual belleza natural enclavada en el corazón de una metrópoli europea. Decidí comprar semillas para lanzarles y miraba las aves del cielo, que no trabajan, siendo alimentadas. 
Las palomas hasta se posaban en mi pie y alentaban al niño que habita en mí. Entonces hubo problemas, tuve compañía…otro niño, de unos 5 o 6 años posiblemente, que al mirar la gran cantidad de aves cerca de mi decidió que también era un día hermoso para él, solo que su alegría consistía en algo diferente…hacer volar las palomas. Imagínate, yo queriendo disfrutar la alegría que estuvieran cerca y este competidor queriéndolas ver volar. Comencé a esperar a que el niño se alejara y entonces lanzaba las semillas y las palomas venían, pero el energizado hombrecito regresaba como una flecha a hacerlas volar, sin darse cuenta que me estaba “amargando el momento”. Algo me hizo despertar de mi escaramuza infantil, la risa contagiosa del niño mientras corría, fue extraordinario escucharle carcajear y, entonces, me di cuenta que no las estaba espantando por maldad sino para sentirse que volaban alrededor suyo, sentir su roce; yo quería verlas quietas y comer mientras él quería verlas volar, pero ambos queríamos disfrutar la compañía. Los dos niños en esa escena, el cincuentón y el párvulo, podían compartir espacio y tiempo, aunque procedentes de diferentes circunstancias, sin que cada uno viera al otro como un obstáculo a su felicidad. Entre vuelo y vuelo las palomas comían y, finalmente, mis semillas se acabaron, yo continué mi camino a ver a mi equipo y el niño fue a hacer volar palomas en otra parte de la plaza. Los dos niños en duelo hace un momento, no volvimos a vernos. He estado pensando la facilidad con que nos dejamos robar la alegría en la vida, entre miedos y perjuicios que suelen ser verdaderos asesinos de la alegría y felicidad. No exagero, la ciencia médica explica que 8 de cada 10 enfermedades tienen su origen en ansiedad, rabia, miedo y soledad, personas cuya alegría fue secuestrada. En cambio me gusta tanto un pasaje en mi biblia que dice “Un corazón alegre pone hermoso el rostro” y agrega “el alma alegre tiene un banquete continuo” Proverbios 15:13 y 15. Es mi actitud la que marca una diferencia entre disfrutar con alegría el día de vida que me ha sido dado, o amargarme por lo que no sale como deseo. Soy yo quien decide, con mi actitud. Si permito que mi alegría dependa de lo que otros hagan o dejen de hacer, digan o dejen de decir, difícilmente tendré un corazón alegre; pero si puedo saber y sentir que la alegría es una condición del alma que disfruta el día a día y deja a otros que disfruten el suyo, puede que me ahorre amarguras y daño en alma y cuerpo. Algunas personas piensan que es “el otro” quien le roba su alegría. ¿Qué tan fácil me resulta alegrarme o enojarme? ¿Soy un entusiasta o un agua fiesta? ¿Sabías que entusiasmo viene de “en-Theos”, que significa en Dios? He visto personas quienes dicen creer en Dios pero, francamente, pareciera que los demás le estorbamos. Puede que desean estar tanto en el cielo que la tierra les amarga, lo que por cierto es religiosidad no espiritualidad. Un alma alegre en este mundo de imperfecciones es un indicador de cuan agradecido estoy con la vida, muestra que no tengo que esperar morir para ser feliz, que ante lo corta que es la vida hoy es el mejor día para alegrarme y abrazar lo que la vida me ofrece HOY, especialmente si confío en Dios. Necesito alimentar mi sensibilidad para entender que sin alegría la vida es como una plaza sin sonido de risas de niños y pronto se marchitará. Este es el día que Dios me da para vivir, estaré alegre. Doy gracias por este día que me es regalado y, aunque no todas las circunstancias en mi entorno son gratas o apacibles, he decidido dejar de sabotearme a mí mismo, ser constructor de mi alegría y disfrutar la de otros. Feliz día.
Por: José Gil.

miércoles, 16 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: VENCIENDO LA MUERTE…

VENCIENDO LA MUERTE…

Hacia unos días había estado en el llamado “valle de los reyes” cerca de la ciudad de Luxor, antigua Tebas, cuna y tumba de faraones con nombres tallados sobre roca y decorados con oro; bien por sus construcciones, batallas o riqueza. Ramsés II, Akhenatón, Tutankamón y Tutmosis son referidos como ecos del poder que en tiempos milenarios gozaron. No menos famosas algunas de las reinas como Nefertiti y Hatshepsut, de las que poco o nada sabía. 

Ahora estaba en el museo del Cairo y observaba la otra parte de la historia de esos reyes y reinas, sacerdotes y caporales de esclavos. Ahora veía sus sarcófagos, las cajas donde fueron sepultados. Destaca la decoración que rodeaba a los difuntos famosos de la época, eran los que tenían los mejores autos, la mejor vestimenta y hasta los mejores sitios en sus lugares para fiestas y reuniones religiosas. Pero todos, sin distinción, llegaron al valle por el que necesariamente grandes y pequeños, esclavos y reyes, libres y siervos, hemos de cruzar, un valle llamado muerte. Ni el oro, ni la fama, ni las proezas pueden evitar el encuentro con el enemigo llamado muerte. Un sentimiento de finitud me acompaña desde estas visitas, recordando haber leído que “la vida es como una neblina”, y que “toda la gloria del hombre es como hierba que pasa”. Me incomoda pensar en la muerte, y entiendo que no sea un tema agradable para conversar socialmente, por lo que suele ser reservado para funerales o si se trata de alguien reconocido en las noticias. Meditaba esto y recordé lo que escribió cierto joven cuidador de ovejas “aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré…”. No estoy seguro si se refería a los valles pedregosos donde la carencia de agua anuncia muerte y los cuervos rondan al peregrino, o si se trataba de sitios estrechos donde podría haber una emboscada para la manada o su cuidador; pero la frase que destaca ante mis ojos es “incluso ante la muerte no tendré miedo”. Como especie buscamos formas y maneras de postergar el encuentro, si yo mismo he sido bendecido en más de una decena de oportunidades cuando caminé los bordes del valle pero fui “inusualmente” liberado por la misma mano en cuya protección confiaba David. Algunos buscan inmortalizar su nombre con obras grandiosas o épicas batallas, pero la muerte intimida cuando el grande o pequeño deben atender –individualmente- a su llamado. ¿Cómo vencer lo inevitable? Existe la respuesta, proviene del mundo invisible y solo puede ser percibido por quienes tienen visión espiritual, quienes saben que “lo que se ve fue hecho a partir de lo que no se ve”. El salmo 23 me recuerda el secreto para vencer la muerte “no temer”, la expresión más repetida de Jesús a sus seguidores fue “no temas”, y es que vencer la muerte no consiste en evitarla sino en no temerle, en mantener una actitud de confianza y valor, incluso ante lo misterioso que envuelve el manto del valle de sombras. ¿De dónde procede esa confianza para vencer la muerte? La respuesta: “El perfecto amor echa fuera el miedo”. El perfecto amor da acceso al poder para vencer la muerte. Cuando el temor es sustituido por la condición de un alma que confía lo suficientemente en el amor de Dios como para no temer a nada, ni siquiera al valle de sombras. Se habla de amor y amar, pero la verdad es que muchos de esos amores minan la mente de miedos, angustias y esclavitud, pues no son el “amor perfecto” que procede de un alma  impregnada de Dios para dar sin pedir, para entregar sin cobrar, para ofrendar lo mejor en beneficio del prójimo, sea un hijo de sangre o un extranjero herido a quien se rescata luego que religiosos le ignoraron a la orilla del camino. Debe ser por eso que la Biblia dice “Dios es amor”, pues es la fuente de la que el alma que bebe aprende a amar la vida mientras pierde el temor a morir. Un alma que se sabe amada es capaz de cruzar el valle tomado de la mano invisible de quien le ha pastoreado en su camino a casa. Ya terminando te digo que sigue sin gustarme la idea de morir, y no creo estar contento con que uno de estos días sea mi tiempo. Sin embargo, en mis recorridos he visto y conocido lo suficiente para mirar esa poderosa mano invisible que me acompaña y guarda, con un amor que alimenta mi confianza. Estoy aprendiendo a amar a Dios sobre todas las cosas, tarea renovadora para un alma naturalmente egoísta, y expresar ese amor a mis semejantes, mi prójimo. El amor es capaz de vencer todo, absolutamente todo, hace posible lo que parecía imposible o impensable. Estoy agradecido a la vida por estar aprendiendo a ver destellos del amor de Dios para mí en cada tramo del camino, y a dar espacio en mi alma a ese amor para enfrentar al último enemigo terrenal, de pie, como un valiente, no por mis armas o poder, sino por confianza en mí cuidador. ¿Te asusta la muerte? A mí también, pero dale oportunidad al amor como Dios lo da, y encontraras el poder para vencerla con una vida libre de temor. En el cielo no habrá muerte, ni lágrimas, ni tristezas, pues no habrá temor, porque el amor allí manda; disfrutemos destellos de esa condición de este lado de la vida también. Feliz día.
Por José Gil.

viernes, 11 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: El DE ARRIBA, LOS DE ABAJO

El DE ARRIBA, LOS DE ABAJO
Esa mañana una colega envió un mensaje para invitar a una reunión de trabajo en el área del comedor de la empresa en Houston. En su invitación incluyo usuarios de otros países, claramente un error. Al cabo de unos minutos comenzaron a llegar respuestas de lugares como Sarawak, Kuala Lumpur, Cairo, Moscú, Lagos y Stavanger…todas con un sentido del humor que mostraba dos cosas, inteligencia y deseo de una breve comunicación con otros en similar circunstancia. Respuestas desde lugares remotos iban desde “si me pagan el pasaje con gusto” hasta “el vuelo siempre sale retrasado no me dará tiempo”. Otros más apegados a la normativa de seguridad del dato escribían “por favor no respondan a todos”. Me reí en especial con uno que decía “por favor no presionen la opción de responder a todos…como acabo de hacer yo”. Fue un incidente menor que, en el peor caso, pudo incrementar el flujo de correos intercambiados sin lesionar a nadie excepto a algún servidor de telecomunicaciones que debió trabajar un poco más o escanear por si había algún virus infiltrado, pero aquellos colegas “disfrutaron” un momento para compartir en forma cordial…incluso cuando lo que produjo la comunicación fue un error en la invitación. Eso me hizo pensar en algo…mi actitud cuando en la vida me encuentro en una circunstancia no necesariamente sencilla, en la cual pienso que no debería estar ni pedí estar.
¿Sería posible que pueda aprender a verla como una oportunidad de “compartir” circunstancialmente con otras personas que algo podrían aprender o enseñarme? No hay respuesta sencilla ni unánime a esta pregunta, depende de mí, de ti, de como vemos la vida y su multiplicidad de circunstancias. Pero una cosa es cierta, no siempre puedes estar donde deseas, en el momento que deseas o decides, y alguna vez toca estar donde no  esperabas o en momento inesperado. Entonces tenemos dos opciones, enojarse contra quien creemos produjo la circunstancia y amargar el alma, o mirar que oportunidad para comunicarte con quienes comparten la vivencia.
No puedo imaginar a Jesús, mirando alrededor y pensando ¿Que hago yo aquí? Debe haber un error, esta no es mi casa, esta no es mi gente, que ni se me acerquen…pero creo que con cierta facilidad se me olvida que en realidad no era ni su casa ni su gente. ¿Te parece que exagero? Pon atención a sus palabras en Juan 8:23 “yo soy de ARRIBA, ustedes son de ABAJO”.  Que forma tan sencilla de resumir la condición suya y nuestra: El de una dimensión perfecta en todo sentido, y nosotros los especialistas en arruinar cuanta perfección vemos. Hay algunos pasajes donde se nota su exasperación por la incapacidad de sus más cercanos para entender el A-B-C de su mensaje de restauración a nuestra especie. Sin embargo, nunca vemos a un Jesús amargado o dejándose vencer por nuestra perseverancia en hacer lo equivocado, incluso deliberadamente y hasta reírnos del asunto. No pretendo comparar la sencillez del error cometido por una invitación electrónica a los devastadores efectos de la maldad para el mundo, pero me gusta saber que a pesar de la gravedad del error, de la circunstancia inusual a la que fue expuesto Jesús, y de su trascendente carácter y espiritualidad, no vino a restregarme mi error en la cara sino a mostrarme el camino para ascender en mi vida. Me doy cuenta que bastó que viniera El que es de “arriba” para dar oportunidad de subir a todos los demás que estábamos abajo. Pretendo compartir este sentir con cariño y agradecimiento, mientras aprendo a ajustar mi actitud frente a los errores de otros. Feliz día.
Jose Gil

jueves, 3 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: UN INVITADO AGRADECIDO

UN INVITADO AGRADECIDO
Por José Gil
La gerencia había invitado a una celebración por el ascenso de algunos colegas del departamento. El Gerente de exploración -mi jefe- estaba allí, al igual que su jefe, quien daba unas palabras de reconocimiento a los promovidos de cargo en la estatal petrolera de Egipto. Entendiendo casi nada de lo que se decía, y con solo 4 meses en estas latitudes, decidí quedarme a la puerta del reducido salón en el que luego habría un almuerzo árabe tradicional. Me di cuenta que el Gerente hacia una seña hacia la puerta y pensé que era a otro líder a mi lado, pero era a mí, me pedía entrar y acercarme. Para un contratado, que apenas puede saludar en lengua local, y con poco tiempo, entré con una mezcla de pena y agradecimiento. No estaba preparado para una invitación a un sitio que en esta cultura es “privilegiada”. Ojos mirándome, los de quienes he podido ayudar en su trabajo y los de quienes sin saber lo que hago se mueven entre alegría y curiosidad de ver a un expatriado que colabora en una tierra donde pocos desean venir en este momento.
¿De dónde vino mi confianza? Primero déjame decirte que no vino de mi trabajo, no me entiendas mal, creo estar haciendo un buen trabajo, pero “para eso me pagan”. Tampoco de mi influencia, pues a nadie conocía antes de venir, no soy empleado, sino contratado para una tarea estrictamente técnica que no compite por posiciones de alto nivel gerencial. Mi confianza vino de la autoridad de quien me invitó a pasar, esa persona tenía el peso específico pare decidir y decidió que, por algún motivo, me quería ver al frente.
Estoy contento por ese inesperado momento que, una vez más, me hace agradecer a la vida por todos aquellos que me enseñaron lo que hoy es mi profesión. Me gusta confirmar que Dios bendice aunque me encuentre en África.
Con ese sentir recordé la enseñanza de Jesús, en Lucas 14, sobre no procurar los primeros asientos por nuestra propia iniciativa, pues somos “invitados” a una fiesta que no es nuestra, es mejor esperar a que la persona con la autoridad nos ubique. Hoy creo haber entendido un poco mejor que no es la religiosidad lo que me acerca a Dios, sino su autoridad para decidir donde me conviene estar ubicado en la vida con un buen propósito. Me ocupa más hacer aquello para lo que Dios me ha dotado en la vida, en lugar de tratar de destacar o competir con otros que tienen su propia responsabilidad y asiento. Doy gracias al Padre por los momentos en mi vida cuando me ha pedido que ocupe un sitio más atrás de donde yo me había sentado. También agradezco los momentos cuando he creído que debía guardar distancia y me ha pedido acercarme para alentarme. Creo en un Dios que levanta al alma sin exaltarle, y que le humilla sin degradarle. Es mi deseo que este sentir de agradecimiento me acompañe cada día en mi camino a casa, y ojala te ayude en tu paso que llevas en tu recorrido. Feliz día.