sábado, 13 de junio de 2015

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: Una flor para el desconocido

Una flor para el desconocido
Por José Gil

Caminaba por aquella angosta calle en una zona poco transitada de una conservadora comunidad. Mis pensamientos abrazaban la idea de avanzar para culminar un recorrido que, por cansancio,  se hacía algo pesado e insípido. Habían pasado más de 6 meses de una mudanza transoceánica y, en momentos como el de la caminata de ese día, el alma parecía estar absorta, procurando terminar el quehacer y el recorrido para refugiarse en el sueño; esperanzado en que, al despertar, habría nuevos bríos. En un momento me encontré caminando de frente a una anciana que empujaba un coche con un bebé y a menos de un paso detrás suyo aquella niña que, estimo, tendrá unos 3 añitos. He aprendido a poner especial atención en no mostrarme efusivo con niños en sociedades donde los padres, producto de tristes experiencias, encienden sus alarmas mentales ante cualquier desconocido que se acerca a sus pequeños. Esta vez sucedió lo contrario, y yo recibiría un hermoso regalo de la vida, que me dio bríos y entusiasmo con los ojos bien abiertos. Era primavera y los arboles de esa región, cuyas ramas se desnudan en invierno, comienzan a brotar flores coloridas, algunas de las cuales se desprenden por el viento. Dado lo angosto de la acera me moví hacia mi derecha para dar paso a aquel trio familiar que se aproximaba, parándome al lado de un árbol que retoñaba. En ese preciso momento noté que la niña había detenido su paso justo frente a mí, con sus ojos iluminados, sorprendiendo y haciendo sonreír al niño abrazado a mi alma. Al mirar sus manos extendidas hacia mí, allí estaba, una florecita, la había tomado en su caminata y, ahora, se la daba a aquel desconocido del camino. Desperté del breve monologo de hastió que me acompañaba y recordé aquella poderosa frase escrita por un poeta y guerrero: “Si tomara las alas del amanecer y me mudara al extremo del mar, aun allá me alcanzará tu mano y me sostendrá tu diestra” (Salmo 139). Ya no estaba absorto, ni frio. Las nubes grises de mis pensamientos se disiparon cuando la poderosa mano invisible que sostiene mi vida me hizo recordar vivir con agradecimiento y entusiasmo, por el regalo recibido de manos de la niña. He querido compartirte estas líneas con un sincero deseo, si te encuentras absorto en tantos aparentes sinsabores del camino, o tus emociones parecen dictar un aparente aislamiento en tu vida; recuerdes que el amor Eterno jamás te deja, siempre te acompaña y se expresa incluso a través de lo sencillo e iluminado de la vida a tu alrededor. ¿Puedes verlo? Pon atención a los asuntos aparentemente pequeños y sencillos de la vida y lo verás. Hasta en parajes áridos y distantes, donde los cactus y arenales decoran el horizonte, lo Divino se ha mostrado a quienes han cruzado circunstancias tormentosas. Ninguna cosa creada nos puede separar del amor de Dios, pero hay dos asuntos que necesitamos revisar para poder percibir ese amor: 1) Nuestras abarrotadas agendas de compromisos y actividades que enjaulan al niño o niña en nuestro ser interior. 2) Nuestros pensamientos de víctima o autocompasión que sugieren nadie nos ama y que es mentira el amor que la vida nos regala. ¿Cuándo fue la última vez que observaste las flores en los árboles o un amanecer sin antes mirar tu teléfono? ¿Recuerdas por cual lado salen más estrellas por la noche? Pero en cambio, sabemos hasta la marca de auto de algún cantante famoso, los tatuajes de algún afamado, donde perforar un pozo, como hacer una inserción para operar o la forma de administrar una gran cantidad de dinero para otros. Con razón hay tanta alma caminando absorta, que no alcanza a percibir toda la belleza y maravilla que aún persiste a nuestro alrededor. Nos hemos concentrado demasiado en lo material, producto de nuestros miedos. Quiero terminar estas líneas, mientras agradezco a Dios, invitándote a que consideres cuan acompañado o acompañada, genuinamente, te sientes en este momento de tu existencia. La mano Divina te ofrece flores para recordarte que sigue a tu lado, insistente, amorosa. La vida nos quiere guiar a ser los protagonistas de nuestra única e irrepetible historia. En nuestro recorrido abrazamos y dejamos de abrazar, edificamos y derribamos, bailamos y lloramos lutos…pero mientras el amor sea la fuente de la que bebe nuestra alma, continuaremos avanzando hacia el destino que nos llama amorosa y constantemente, siempre acompañados del amor de la vida. Solo viven quienes aman como la vida nos ama. Feliz día. 

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: ¿Cuándo me voy?

¿Cuándo me voy?
Aquella tarde decembrina había conversado telefónicamente con abuela, prometiéndole que viajaría de nuevo el lunes a visitarle. Pero durante la noche entraría en un vaivén de tiempos entre profundo dormir y corto despertar. En uno de esos despertares, casi sentada, dirigió una pregunta a mi madre: “¿Cuándo me voy?”. Al amanecer del domingo abuela partió. Una vivencia similar ocurrió recientemente, cuando un grupo de mujeres visitaba a una de sus amigas, hospitalizada por enfrentar un cáncer terminal. Una de las visitantes tomó las manos de la enferma y elevó una plegaria, quedando todas asombradas cuando la agonizante mujer se sentó en cama y preguntó “¿Cuándo nos vamos?”. Horas más tarde…se fue. Te comparto estas líneas mientras medito en la inminencia de nuestra partida de esta vida, indistintamente de cuan longeva llegue a ser. Tarde o temprano…nos tendremos que ir. Sin pretender saber lo que hubo en la mente de estas dos personas, algo parece haberles hecho percibir que debían irse. En muchos aspectos la muerte sigue siendo un enigma, pero incluso los más recalcitrantes ateos reconocen que muchos pacientes en fase terminal tienen “experiencias” difíciles de explicar sin incluir la existencia de una vida más allá de la presente. Pero no todos parecen estar atentos a la inminente partida, por lo que tantos, cometen descuidos que suelen obligarles a “irse” súbitamente. La misma mañana del día en que escribo estas líneas vi a una dama bajar, descuidadamente, del minibús que se había detenido delante de mí, en un lugar no autorizado. La dama no vio al motociclista que, violando la ley y el sentido común de manejo, adelantaba a alta velocidad por la derecha. El espacio que quedó entre ambos fue más pequeño que el de una pelota de futbol, fracciones de segundos y pocos centímetros faltaron para que “se fuera”. Apenas unas horas más tarde presencié como un camión que era manejado en retroceso impactaba a un motorizado derribándolo en la vía, salvándose por muy poco de “irse”. Quiero llamar tu atención sobre algo, sea que haya alguna circunstancia que nos sensibilice o un hecho súbito, somos pasajeros en este terminal llamado vida y, en algún momento…nos tendremos que ir. Esta realidad me hace pensar en aquellas palabras de Jesús a sus amigos “el tiempo de vida de ustedes se puede terminar en cualquier momento”, Juan 7:6. Lejos de extender una invitación a la tristeza o desespero, aquellas palabras llaman nuestra atención a vivir entendiendo que, eventualmente, las arenas del tiempo en nuestro reloj de vida terminarán de pasar al nivel inferior. Vale la pena preguntarme si la forma en que estoy viviendo considera el cuidado de mi vida física para evitar las imprudencias y descuidos que pueden adelantar mi partida, pero también si estoy poniéndole cuidado a mis cualidades intelecto-espirituales, mis emociones, mis motivaciones. Permíteme hacerte una pregunta, si supieras que te restan 24 horas de vida ¿Harías lo que tienes pensado hacer o cambiarias tus planes? Digamos que el medico te informa que debes someterte a una operación a la brevedad posible y tu probabilidad de salir de quirófano es 30% ¿Seguirías tu rutina actual de vida o harías algún ajuste? Déjame terminar estas líneas diciéndote algo: tú y yo nos tenemos que ir, eso es un hecho. Somos afortunados si no sabemos cuándo….pero igual nos iremos. Entonces ¿Qué estas esperando para vivir? No me refiero a la superficialidad del libertinaje ante lo corto de la vida, me refiero a que hagas aquello que tu alma dicta como propósito de vida. ¿Cuál es tu motivación en la vida? ¿La estas degustando en cuanto haces o la estas sepultando bajo una lista de asuntos intrascendentes? Nuestro tiempo siempre está presto, pero ¿Sabías que al hombre que dijo esas palabras le tomó menos de 35 años cumplir su propósito? El entusiasmo y la virtud fueron sus aliados, gran sentido del humor, sensibilidad por las necesidades de otros, virtud de acero y corazón de niño ¿Su secreto? Vivió de verdad, vivió para hacer lo que su alma le dictó, y milenios más tarde…seguimos asombrados de su vida. En tu caso y el mío no sabemos si nuestra partida será lo suficientemente anunciada como para percibirla en el cuerpo o súbita como para no dar tiempo ni de despedirnos de los amados. ¿Cuándo me voy? Dios permita que sea cuando haya culminado aquello para lo cual la vida ha invertido tanto amor, esfuerzo y tiempo. Piénsalo, espero nos veamos en casa cuando llegue el tiempo de…irnos. Feliz día.

lunes, 1 de junio de 2015

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: El perfume del alma

El perfume del alma
Por José Gil
Esa tarde me dirigí a aquella perfumería para comprar algunos regalos. Estaba acostumbrado al trato cordial aunque distante de aquella cultura, por lo que me llevaría una sorpresa. Llevaba puesto un suéter con la inscripción “Amo NY”, regalo de mi hijo que me había ayudado a combatir el frio de finales de invierno. Apenas entré a la perfumería la empleada me dirigió unas palabras en holandés, de las que nada entendí. Entonces, sonriendo, habló en inglés: “ya sabía que usted no era de por aquí, pues su rostro refleja radiante alegría, mientras nosotros siempre entramos así” y puso gesto de enojo. En realidad lograr que me ría no requiere un gran esfuerzo, pero aquel comentario de la vendedora logró por varios segundos que ella, los dos amigos que me acompañaban y yo formáramos un cuarteto de risa que no pasó desapercibido a otras personas en la tienda. Había escogido esa perfumería porque tenía todas las fragancias que me gustan, incluso las que escapaban de mi presupuesto. Me gusta escoger diferentes muestras, verter un poco en los cartoncitos de prueba y, si consigo alguna que me guste, aprovechar para perfumar mis manos. Ese día pensaba comprar varios, así que aprovecharía oler diferentes fragancias y, no lo dudes, rociarme un poco del que mejor me pareciera. Sin embargo, el comentario de la empleada movió mi pensamiento de los perfumes que buscaba al que llevaba en el alma. Desconozco que observó o percibió, pero más tarde, de regreso a la residencia, recordaría un pasaje de mi vieja biblia en el que me gusta pensar está la respuesta. “Un corazón contento hermosea el rostro” (Proverbios 15:13). Déjame aclararte algo, se refiere a una hermosura en el sentido de frescura, lozanía, vigor, no en el sentido de competir para un concurso de belleza con retoques tipo Photoshop o certámenes de caras para un comercial de TV. Agradecí a Dios por aquella vivencia, recordando que un fiel amigo del camino de la vida ha sido el contentamiento. ¿Sabías que la ciencia moderna sugiere que unos minutos de risa, genuinamente expresada por contentamiento, mejoran la salud e imagen personal? Si el estado de ánimo del alma emitiera un perfume, en una escala del 1 al 10, donde 1 es un delicioso aroma francés y 10 es algo cercano al ajenjo ¿Qué número sería el nuestro? La escritura no sugiere que yo deba ir por allí con mis encías frías por estar sonriendo todo el tiempo, sencillamente nos recuerda que si el lugar del ser en el que se originan las emociones fluye contentamiento, mostrará algo hermoso y notorio incluso a quienes nos rodean. Por el contrario, almas gruñonas y quejonas abundan, en especial cuando las sociedades padecen problemas y carencias que atrapan y amargan a quienes solo tienen visión para lo material en la vida. He notado que se ha vuelto común la expresión “nube negra” para referirse a personas de las que solo brota pesimismo y malestares. Por otro lado, hay quienes intentan perfumar su alma con perfumes baratos de euforias pasajeras que se esfuman tan rápidamente como las fragancias de mala calidad. Otros tratan vanamente de usar la religiosidad para embellecer la vida, que agrega olores a rigor y ritual pero no contentamiento. ¿Cómo impregnar al alma del perfume del contentamiento? Con pensamientos y lecturas de bienestar intelecto-espiritual, meditando, orando, incluso cantando, todo ello abona nuestra vida con un sentimiento de agradecimiento. Estoy convencido que contentamiento y agradecimiento van inseparablemente tomados de la mano. ¿Has percibido el perfume de un alma contenta? Con toda seguridad procede de alguien agradecido. En este día quiero animarte a pensar que tienes un perfume de emociones que brotan de tu alma y no pasa desapercibido para quienes están en tu entorno. Contentamiento,  ese estado emocional del alma que confía y disfruta la vida. Pon a un grupo de niños a jugar en la playa o la piscina, o patear unas pelotas de futbol con su papá en la montaña ¿Los puedes oír? ¿Sabes cómo están? Si, exactamente…contentos. Es mi deseo y oración tener un corazón contento, y que la fuente de ese contentamiento sea todo lo bueno, lo que hace que nuestra alma crezca y avance en nuestro peregrinaje por esta existencia. Eso producirá una belleza que ninguna aplicación digital ni producto de belleza podrá lograr. Feliz día.