viernes, 13 de diciembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: SENDEROS, GUIAS Y SENDERISTAS

SENDEROS, GUIAS Y SENDERISTAS

Si alguien me hubiera dicho un mes antes que esa mañana yo estaría en Bogotá puede que me hubiera reído y respondido que no estaba en mis planes. Pero allí estaba, meditando en circunstancias de la vida que nos llevan por caminos impensados. Siguiendo el sendero ascendía la llamada “Montaña de la Quebrada de la vieja”, como parte de mi necesario y apreciado ejercicio cardiovascular. Estaba llegando a la cima, que por cierto me pareció el Everest por lo exigente que resultó. Estando allí vi a un uniformado, responsable de proteger a caminantes y bosque. Cansado como estaba disfruté observando la belleza natural de un lado y la del concreto de le ciudad por el otro, entonces le pregunté al uniformado si se podría descender por algún tramo distinto al que acababa de terminar, jadeando. Me dijo que por otro lado no había sendero. Sin embargo, la siguiente vez subí con Raúl, baquiano de esa montaña, quien me guio por el llamado “Camino De Los Gatos” que, aunque implica un tramo exigente, era más directo y permitía una vista hermosa de la ciudad y la montaña. Si había otro sendero, uno mejor al comúnmente seguido. Me hizo pensar en tramos de mi vida cuando no me he asegurado de tener una guía adecuada y he tomado la ruta comúnmente seguida. Vino a mi mente aquella tarde en La Gran Sabana, cuando buscaba el camino al campamento, y comenzaba a oscurecer. Aunque en un bien equipado 4x4, no era fácil para un citadino buscar un sitio al que nunca había ido, en la selva, sin letreros ni guías de camino. Comenzaba a ponerme ansioso cuando vi, un letrero pequeño, a unos 30 centímetros de altura, pero lo que me permitió verlo no fue el tamaño sino sus letras en color reflectante “Intiguazi” y una flecha…el campamento, mi destino.  Como senderista aficionado he aprendido la importancia de nunca andar por ruta, ni ascender un camino, en solitario, sino asegurarme de contar con un guía adecuado sin exponerme en la oscuridad, salvo una emergencia. Entonces me pregunto ¿No es la vida un recorrido en el que necesito esas mismas precauciones? Pensando en estas cosas leo uno de mis pasajes preferidos de la Biblia, Jeremías 6:16: “Deténganse por los caminos, y pregunten por las sendas antiguas cual es el buen camino, anden por él, y encontrarán descanso para el alma”.  Te fijas que en ese pasaje se hace referencia a un sendero que es llamado “buen camino”, un guía a quien “preguntar” y un senderista…cada uno de nosotros. Quiero que pienses en la frase final del pasaje, en la que me dice que si se busca el buen camino, y se le transita, entonces el alma vive en paz. Me parece que muchos están caminando su propio camino “moderno”, otros están preguntando al guía equivocado, vestido con apariencia de experto pero ignorante de los senderos que dan paz duradera al alma. La decisión la tiene el senderista…tú y yo…el camino a tomar en la vida. Pero atención, es una decisión que o te lleva o aleja de la paz, armonía, tranquilidad. Pienso que por eso dice “preguntar por las sendas antiguas”, es decir a la experiencia, a quienes ya anduvieron el camino de sosiego y armonía. Son guías en el camino para ayudar y dar dirección al senderista. Quiero compartirte dos frases dichas por mi guía del sendero de la vida: “Sígueme”, una cosa es que te envíen y otra es que te digan sígueme y te mostraré  como llegar. La segunda, “vengan a mi…y encontrarán paz para el alma”, algo que ningún religioso ni mercader de la fe podrá darte. Pienso que la búsqueda de vivir con tranquilidad pasa, necesariamente, por buscar los principios intelecto-espirituales de una relación armoniosa con Dios, lo que permite estar en armonía con nosotros mismos, nuestros semejantes y hasta esta tierra en la que vivimos. Te pregunto, ya terminando, ¿Has pensado que como senderista debes elegir a quien preguntar y escoger un camino y? La clave para saber si estas en el camino correcto no es mirar cuantos están a tu lado, ni que uniforme o etiqueta lleven, sino confirmar que tienes paz, algo de lo que no necesitas convencer a nadie sino reconocer puertas adentro de tu ser. Hoy es el mejor día para tomar una pausa, meditar si el camino que estoy viviendo es el correcto. No te guíes por la apariencia de quien te habla, ni busques grandes letreros, mira hacia dentro, y si tienes paz y armonía…vas bien. Las palabras de Jesús son el GPS para la vida…y aunque tu sendero sea angosto o parezca viejo, con algunos tramos esforzados, es el camino. Me gusta decir que la vida no es siempre fácil, pero es siempre hermosa. Es mi deseo que seas un senderista del buen sendero, con el guía adecuado para tu alma. Feliz día.
Por José Gil.

sábado, 7 de diciembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: HÉROES…

HÉROES

Estaba buscando una información en la red cuando vi la noticia sobre el fallecimiento de uno de mis héroes, Nelson Mandela.  Dejé mi búsqueda para mirar el libro “El largo camino hacia la libertad”, de su autoría, que desde hace meses he venido leyendo y analizando…una sensible emoción me inundó al saber que esta alma valiente había avanzado en su eterno camino, un verdadero héroe se fue a casa. ¿Quién es un héroe? Según el diccionario es una “persona admirada por haber realizado una hazaña extraordinaria, especialmente si requiere mucho valor”. Héroe es alguien cuya alma está impregnada de valor. Ese mismo día, grandes multitudes se agolpaban en torno a competencias deportivas y presentaciones de cantantes y famosos…cada quien tiene sus héroes. Apenas unas horas antes, había recibido el resultado de una investigación bíblica sobre el heroísmo y el valor: valiente es quien actúa con determinación aunque exista el riesgo y el temor. Animoso, osado, resuelto, esforzado, decidido y vigoroso son algunos sinónimos de la palabra “valiente” cuyo origen en hebreo es “ematz”, palabra compuesta por “ema” de “emén” que significa “creer”, y “tz” que significa “justo”. Combinadas, el significado es: “el justo que cree”. Pensaba que valiente era ser temerario, como el que conduce una motocicleta y salta veinte camiones...ese no es valiente sino imprudente. Según la Biblia ser valiente es ser un justo que le cree a Dios. Fascinante conclusión de uno de mis maestros. Estoy convencido que cada vez que un verdadero héroe abandona el escenario de la vida terrenal deja un vacío pero también deja un legado de esperanza y motivación para quienes estén dispuestos a imitar su valor. Si algo he aprendido es que los grandes sueños han requerido valor para ser alcanzados. Alcanzar cosas extraordinarias haciendo lo ordinario es, posiblemente, la causa de tanto sueño frustrado y alma solitaria. Fue escrito que “los cobardes no heredarán el reino de los cielos”. Quiero pedirte algo más personal ¿Puedes imaginar el valor de quien lucha contra una adicción, el miedo, la soledad? ¿Crees que requiere más valor saltar de un trampolín a 30 metros de altura que confiar en Dios cuando el alma siente estar frente al precipicio de la vida? Esto me hace pensar que existen cualidades en cada uno de nosotros que nos impelen al valor, en contraposición heredamos o aprendemos miedos que tratan de mantener en celda al héroe que quiere aflorar de nuestra alma. Nelson Mandela relata en su libro que varias veces tuvo la oportunidad y el pensamiento de escapar durante sus traslados a hospitales o prisiones, a las cuales fue sometido –brutalmente- durante 27 de sus 95 años. ¿Sabes lo que le contuvo? Pensar que habría defraudado la confianza de uno o dos funcionarios honestos en aquella red de tramposos que gobernaban y que no quería pasar el resto de su vida huyendo. Valor, producto de convicciones, que le hicieron resistir, el alfarero de la vida estaba oprimiendo la arcilla que daba forma a…un héroe. Valor que inunda a quien confía en lo invisible. Lograr lo extraordinario requiere confiar en lo extraordinario de la vida, es el lenguaje de los verdaderos héroes de valor, es el lenguaje de la fe. De Moisés se escribe que se sostuvo en tiempos difíciles como si “viera al invisible”. ¿Sientes hoy que algo en ti te impele a actuar con valor o determinación? Es la voz del héroe en ti, si deseas vivir una vida de confort evitando “meterte en problemas” no escuches esa voz. Hay quienes viven porque respiran pero carecen de visión y su única meta es la comodidad y el placer personal. Pero si hay una fuerza en ti por alcanzar metas superiores de crecimiento intelectual, espiritual, emocional, incluso moral en tu vida…hay una vacante disponible para todo aquel que acepte el desafío de vivir con valor heroico, creer a Dios en sus promesas y verdades. La religión ha robado valor a la humanidad, esperando que sea otro u otra quienes hagan los actos de valor y nosotros aplaudiendo cómodamente desde una vida cómoda, una banca en un templo, o mirando la TV… Dios espera que lleguemos a ser el héroe que El incluyó en nuestro diseño original. No me refiero a ganar el mundial de futbol del 2014 o graduarse con honores en la universidad, aunque esas puedan ser metas hermosas y valiosas. Me refiero al valor para vencer nuestro miedo y ansiedad, en tiempos cuando el cinismo, el conformismo y la desconfianza dominan la escena. El más grande de mis héroes murió muy joven, no era una persona que se distrajera en el poder, dinero o fama, pero su extraordinaria cotidianidad y propósito de vida fue mostrarle a gente insensible, insensata y hasta perversa la forma de caminar con amor y confianza en Dios. Este héroe vino a recordarme que hay algo de héroe en mí también. Su Padre, en cierta oportunidad, dijo delante de muchos testigos “este es mi hijo amado, en quien yo me complazco”. El héroe deja un legado que nos invita, modela, anima, a todos por igual, a buscar hacia dentro…al valiente en nuestra almas; a ese ser animoso, osado, resuelto, esforzado, decidido y vigoroso que se atreva a vencer sus propios temores y alcanzar la cima de su alma, cima para la cual cada uno ha sido diseñado…y que depende de cada uno atreverse. El cielo es un lugar para los valientes y espero un día saludar a mis héroes y heroínas de la vida, no como quien va a un museo sino como quien va a una reunión familiar…la familia de Dios está conformada por héroes, y por cierto, estamos invitados a ser parte de ella. Feliz día. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: TRIGO Y CIZAÑA


TRIGO Y CIZAÑA

Temprano en la mañana tomaba un café en la mesita más apartada que había en el sitio, frente a un parque, y conversaba con mi Padre, en silencio, mirando hacia dentro del ser. Entonces llegaron varios jóvenes que se sentaron en la mesa al lado. Comenzaron a hablar de un tema que me hizo “parar la oreja”… futbol: ¿Cristiano o Messi? Admiración y preferencia resaltaban en la conversación. Yo oía, y argumentaba en silencio: “ya quisiera Ronaldo ser la mitad de bueno que Messi, el engreído ese, metroman, etc., etc., etc.”. Hacía apenas unos minutos estaba meditando hacia arriba, y me encontré halando hacia mi preferencia descalificando a otros. Entonces recordé una conversación que más temprano había sostenido sobre la vida en sociedad en mi país y otros lugares del mundo, las guerras y desavenencias que son caldo de cultivo para el odio y la violencia. A diario leo declaraciones en las que los seguidores de un plan económico se refieren como enemigos a quienes opinan distinto, lo mismo entre quienes prefieren a un equipo deportivo o jugador valioso, pero hay dos temas en los que el asunto se hace espinoso: política y religión. Cuanto dolor, muerte, destrucción ha causado a la humanidad la creencia de que somos trigos y “los otros” son la cizaña. Las cruzadas, la inquisición; persecuciones a cristianos, judíos, musulmanes; lo mismo que feroces ataques entre liberales y conservadores, demócratas y republicanos, derecha e izquierda. El saldo que ha quedado de disputas en las que unos creen ser el trigo y otro la cizaña es negativo a la especia humana. ¿Puedes imaginar lo que sería el mundo si Gandhi hubiese pedido a sus seguidores arrancar a los ingleses como cizaña? ¿Cuál habría sido la mortandad si Luther King hubiese llamado a los oprimidos raciales a levantarse en armas para arrancar la cizaña blanca? ¿Puedes pensar en el mundo actual si Hitler hubiese logrado imponer su supremacía sobre la cizaña de las razas inferiores? Piensa en lo que sería hoy Africa si Mandela hubiese escuchado las voces que clamaban acabar, literalmente, con la cizaña encarnada en los responsables del apartheid. En este tiempo veo como hay quienes siguen hablando de “ellos” y “nosotros”, de “los buenos” y “los malos” abrogándose ser el lado claro y “el otro” el oscuro. Todo eso vino a mi mente, en fracciones de segundos infinitos, aun con mi café a la mano. Entonces, recordé la enseñanza sobre el trigo y la cizaña. Esas extraordinarias palabras de Jesús, recogidas en Mateo 13:24-30, revelan, entre otras cosas, un principio de la vida: coexistencia. Si lees con calma el texto te das cuenta de algo fascinante al final, cuando los trabajadores del dueño del terreno sembrado plantearon “arrancar” la cizaña, les fue dicho “no, porque arrancarían también el trigo”. Luego concluye “al final de la cosecha se hará esa división”. No dice que la cizaña era agradable, ni buena, ni que el dueño de la siembra celebró su existencia, pero aceptó que ya estaba allí, y habría que lidiar con ella…por un tiempo. Me ha tocado interactuar con culturas en las que algunos piensan que cristiano es alguien que ora antes de robar a su vecino o subir a un avión y bombardear mujeres y niños. He conocido a quienes piensan que musulmán es alguien que tiene una fábrica de bombas mortales en el patio de su casa para matar a todos los infieles. Cristianos contra judíos, judíos contra musulmanes, musulmanes contra cristianos, y el circulo se engrosa con los discursos de oportunistas de la historia que enseñan que está más cerca de Dios quien arranque de un jalón al otro.  En el sentido político y social, hay quienes alimentan y se aprovechan del odio entre los que tienen el poder económico y los que reciben el poder político. Cuando los primeros actúan para arrancar al poder político la nación sufre, cuando el poder político trata de destruir el poder económico la nación… sufre. La falta de visión de los ciudadanos hace que durante un tiempo apoyen una idea y luego saltan a la otra. Creo que eso es lo que resume aquel proverbio “el pueblo perece por falta de conocimiento”. Las palabras de Jesús sobre el trigo y la cizaña hablan de la coexistencia, entender que existen realidades que deben ser corregidas pero no arrasando o arrancando. ¿Te das cuenta? Mientras la historia está llena de discursos y acciones sobre arrancar al otro del planeta, Jesús les dice “no la arranquen, dejen coexistir ambas plantas, cada una mostrará su naturaleza, pero al final de la cosecha, cuando cada uno de su fruto, entonces lo inservible será quemado”. La cizaña representa la maldad en cuanto a que parece comestible pero es venenosa, ocupa un espacio pero no produce, nace y crece junto al trigo pero trata de ahogarle, en una frase: es una falsificación.  El trigo representa la bondad, el bien para la tierra, esperanza de quien siembra y alimento para quien cosecha, es el resultado de un trabajo hecho con esmero, en una frase; es el producto original de Dios. Un creyente no es alguien que está listo a incendiar la cizaña sino alguien que vive como trigo. Desconfía de todo liderazgo que se auto proclame el portador del fuego para quemar la cizaña, pues con toda seguridad terminará quemando el sembradío, incluido el trigo. Estoy aprendiendo a ver jugar a Messi cuando enfrenta a Cristiano sin querer que a este lo parta un rayo, a recordar que no porque caiga fuego del cielo contra los ricos o los políticos del otro partido el mundo será mejor, y que no porque los seguidores de otro dios desaparezcan del planeta habrá paz. Piensa en el llamado “paraíso” en la biblia, allí se supone que todas las condiciones fueron perfectas y, sin embargo, fuimos nosotros quienes fallamos, tal como seguimos fallando. Ahora sé que mientras esté en esta vida siempre habrá cizaña…pero gracias a Dios…siempre habrá trigo. Quiero ser trigo y el tiempo de cosecha es mi fe, mi amor reflejado con acciones, mi estilo de vida, mi apego a la verdad, mi fruto, lo que haga una diferencia para distinguirme del mal. Puede incluso que haya rasgos de mi carácter que se hayan abrazado a la cizaña, pero Dios no pide incendiarme en esta vida sino que da tiempo hasta que pueda mostrar quien soy realmente. La coexistencia enseñada por Jesús abarca la que tiene que ver con otros y conmigo mismo en el ser interior. Quise compartirte estas líneas con el deseo de que puedas mirar hacia dentro y meditar…quien eres y quien deseas ser…entre el trigo y la cizaña de la vida. Feliz día. 
Por José Gil

jueves, 28 de noviembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: LA ESPERANZA

LA ESPERANZA
Hay días en que me levanto con una esperanza demencial, momentos en los que siento que las posibilidades de una vida más humana están al alcance de nuestras manos. Este es uno de esos días”. Son las primeras líneas de un libro que se ha constituido en inseparable compañero de mi camino. Fue el último de su autor, cercano al siglo de existencia terrenal, a los 99 años se fue a casa. Fascinante que haya mantenido una esperanza “demencial”, esperanza que desafió al cinismo, la indiferencia y un mal entendido sentido de vida practica imperantes en su entorno al momento de escribir. Es una frase cliché que “la esperanza es lo último que se pierde”; sin embargo, cuanta desesperanza parece haber en tantas almas. 
Hace algunos años fui de visita a un sitio donde la esperanza escasea, la cárcel de Sabaneta en Maracaibo. Se había organizado una reunión en la que un predicador llevaría un mensaje o “palabra de Dios” como les gusta decir. Aquel día las cosas no salieron como habían sido programadas y, como postre, se había habilitado un área donde cabían más de 100 personas, que por cierto estaba lleno. Cuando me di cuenta mis dos amigos Saúl y Alfonso me habían “echado el carro” de que dijera algo…Pero ¿Qué podía decirle yo a aquellos hombres en aquel recinto de condiciones sub-humanas? No podía hablarles con experiencia sobre estar preso en una sociedad en cuyas prisiones el ser humano es convertido en entelequia. La mayoría en la audiencia aun apenas llegaría a sus 30 años y parecían haber recibido mucha religión pero poca esperanza. Yo no podía darles esperanza, pero podía compartirles la mía. Cuando terminaba mis breves pero sentidas palabras les anime a cantar una canción que aprendí cuando era niño, la última parte de esa canción dice “la vida vieja ya he dejado, no vuelvo atrás…no vuelvo atrás”. Haber visto y escuchado a más de 100 hombres entonar aquellas palabras…aun mi piel se eriza. Supe que algunos de ellos salieron de prisión y volvieron a delinquir, otros murieron en revueltas internas, otros aún no han salido…pero he sabido también que unos pocos realmente “no volvieron atrás”. ¿Valió la pena alentar la esperanza entre tantos para que solo unos pocos recuperaran la esperanza?  
Parte de lo demencial de la esperanza es que no busca estadísticas, ni calculadoras emocionales. Esperanza es esa cualidad espiritual que nos permite avanzar cuando el entorno grita que nos detengamos. Si luego de años y años de compartir esperanza, en palabra y hecho,  se hubiese alcanzado solo 1…habría valido la pena, pues la esperanza alienta la vida y una vida vale más que todos los tesoros de la tierra según dice en mi vieja Biblia. 
Soy afortunado al saber y sentir que la esperanza es una de las tres cosas más importantes en la vida, tomando con una mano al amor y con la otra la fe. Si la ansiedad es el miedo anticipado la esperanza es la confianza anticipada. En esta madrugada, mientras te comparto estas líneas, impregnado de una “esperanza demencial”, te animo a que alimentes con acciones tu esperanza, puede que estés viviendo circunstancias que te invitan a aceptar que no hay salida…te animo a buscar en la esperanza la llave que abre las puertas que parecen selladas. 
Alguien escribió que la puerta del alma se abre desde adentro, me parece que la esperanza es el mango de esa puerta. He conocido personas al borde incluso del suicidio quienes ahora comparten esperanza con otros, aun retumban aquellas palabras “tengo un sueño” que cambiaron a toda una nación, mientras algunos sienten ansiedad por zapatos nuevos hay quienes luchan con la esperanza de poder hacerlo sin pies. Hoy es un día en el que, de nuevo, como cada día, puedo alimentar mi esperanza para enfrentar los obstáculos del camino. 
Más larga que las colas para conseguir harina o papel higiénico debería ser la de los buscadores de esperanza, la buena noticia es que el gran proveedor de esperanza es al amor, y cuando hay amor…la esperanza nos pondrá en acción. Me parece que por eso la biblia dice “Dios es amor”, pues espera lo mejor de nosotros sin desanimarse. Ya va aclarando, escucho algunos cantos de pajaritos en la ventana, ellas no saben muchas cosas, pero dan la bienvenida a cada día cantando, incluso antes que haya luz, fascinante, aprender a cantar cuando aún esta oscuro, porque confío en que pronto veré la luz del día. Ese canto anticipado me recuerdan que hoy es un día pare vivir con esperanza. Feliz día.

domingo, 10 de noviembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: ENTRE CUERVOS Y ÁNGELES

ENTRE CUERVOS Y ÁNGELES
He visto las celebraciones de equipos deportivos cuando alcanzan un trofeo o copa, saltan, bailan, cantan, se abrazan. Tales celebraciones encuentran eco en las ciudades o países cuando a su regreso la recorren, trofeo en mano. Pareciera contradictorio que algún ganador de trofeo se deprima en momentos cuando debería celebrar. No puedo imaginar a alguien que acabe de recibir un premio nobel de la paz pensando que su vida carece de sentido. Sin embargo, existen momentos cuando justo al haber alcanzado una meta y esperar bonanza nos encontramos frente a un desafió mayor a nuestra fe y amor. 
En la biblia hay breve referencia a uno de mis héroes desde la niñez, Elías. Enfrentando a cientos de profetas de la superstición y el engaño, en presencia de ciudadanos entregados a la mentira de aquellos manipuladores de oficio. Elías los confronta y el duelo termina cuando Dios hizo descender fuego que consumió todo el lugar. Resultado final: Elías 1, los malos 0. Fue como un gol espiritual en el minuto 90, como el home-run al cierre de la novena entrada. La gente estaba emocionada, lo mismo que Elías. Un momento estelar en la vida de este extraordinario hombre. Todo parecía listo para ir a casa entre vítores y alegrías, pero no fue así. Solo horas después Elías estaba en un lugar desértico, sin compañía alguna, a la sombra de un árbol, pidiendo al mismo Dios que le había respaldado antes que ahora le quitase la vida. 
En solo horas un alma entusiasmada pasó a enfrentar el mayor dilema de su vida: miedo. Su fe y amor estaban a prueba bajo amenaza…si regresaba a la ciudad era hombre muerto. ¿Podrías por un momento ponerte las sandalias de este hombre? Puede que alguna vez te hayas encontrado frente a un enemigo para el que no te habían entrenado, para el que no tienes poder humano. Te he querido contar esta historia pues en algún momento de tu vida, de la mía, toca enfrentar algo que pondrá a prueba al amor y la fe en tu alma. 
¿Sabes quienes acompañaron al profeta en su laberinto? Si lees con calma desde 1 Reyes 17 hasta el 19 encontrarás que cuervos y ángeles le acompañaron. Interesante, los cuervos son aves que quitan, ellas no dan sino a sí mismas, pero fueron enviadas. Esto me recuerda situaciones cuando la ayuda vino de donde menos se esperaba, en los laberintos veras ayuda que procede de donde menos podría esperarse…los desconocidos consoladores del camino. 
Los ángeles son evidencia de Dios recordándole a Elías que no estaba solo, que no estaba abandonado. La situación era apremiante y peligrosa, pero el mensaje era claro “no estás solo amigo mío, aun te quedan cosas buenas por hacer, no te derrumbes, estoy contigo incluso en este laberinto, estos cuervos y ángeles los envío para que sepas que estoy contigo”. 
Si lees con cuidado te darás cuenta que la petición de Elías fue contestada pocos días después, y fue llevado a casa, pero tuvo el valor de cumplir el propósito de su vida, su testimonio no es el de quien sacaba una calculadora para medir riesgos y conveniencias, sino el de un alma que, aunque abatida y sin animo para vivir, confiaba en que lo que hacemos por amor y fe vale la pena hacerlo hasta las últimas consecuencias. Cuando el amor y la fe son genuinos, la esperanza nos convierte en almas atrevidas. ¿Estás acorralado por un problema? ¿Sientes que tambaleas o tiemblas? ¿Ves tristeza y soledad cuando esperabas aplausos? No te quiebres, no dejes que los perversos con poder pasajero te roben tu salud física ni emocional. 
Renueva tu amor y fe, confía pues incluso entre cuervos y ángeles Dios está pendiente de ti. Es posible que tu viaje a casa sea pronto, o puede que no, pero no permitas que las circunstancias hostiles e injustas contra ti quiebren tu carácter y te roben conquistar tu territorio emocional, no saques cuentas de lo que más conviene o menos te incomoda. La maldad y el desamor están librando una batalla contra los que aman y tienen fe. Esa batalla no la van a ganar los cobardes, sino quienes enfrentan su propio laberinto y perciben la presencia poderosa y amorosa de Dios en sus vidas, entre cuervos y ángeles, que siempre son enviados a nuestro rescate. Mientras escribía esto recibí dos mensajes a mi celular…Dios les bendiga… ángeles de parte de mi Padre, recordándome que no estoy solo en mi laberinto. Quise recordarte en estas líneas que no estás solo en el tuyo. Feliz día.

domingo, 20 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: ALEGRÍA O AMARGURA

ALEGRÍA O AMARGURA

Había llegado ese día que durante años estuve deseando, estaba en la ciudad de Barcelona y esa noche iría a ver al Barza en el partido final de la supercopa. Ciertas circunstancias inusuales que permitieron aquello: un trabajo en otro continente, problemas de seguridad que obligaron a evacuarlo y tener que viajar a otro país que, para mi alegría, estaba lo suficientemente cerca como para que en menos de dos horas de vuelo yo estuviera aterrizando en España. Era temprano, así que fui a conocer la plaza Cataluña, hermosa con sus flores y fuentes de agua. Allí tuve una grata vivencia que quiero compartirte. Miles de palomas revolotean en la plaza y de inmediato supe porque: los visitantes lanzan semillas y es parte integral del encanto al turista ver la coexistencia amigable con estos preciosos animales. Ver el vuelo de tantas aves juntas que, sin temor a ser lastimadas por la muchedumbre, buscan ávidas las semillas, fue refrescante. Aquel momento me hacía sentir, aunque por razones diferentes, lo que esta escrito “Este es el día que Dios hizo, estemos alegres” Salmo 118:24. ¿Qué más podía pedir? Ir a un hermoso lugar para ver a mi equipo preferido y, como aperitivo, rodeado de una inusual belleza natural enclavada en el corazón de una metrópoli europea. Decidí comprar semillas para lanzarles y miraba las aves del cielo, que no trabajan, siendo alimentadas. 
Las palomas hasta se posaban en mi pie y alentaban al niño que habita en mí. Entonces hubo problemas, tuve compañía…otro niño, de unos 5 o 6 años posiblemente, que al mirar la gran cantidad de aves cerca de mi decidió que también era un día hermoso para él, solo que su alegría consistía en algo diferente…hacer volar las palomas. Imagínate, yo queriendo disfrutar la alegría que estuvieran cerca y este competidor queriéndolas ver volar. Comencé a esperar a que el niño se alejara y entonces lanzaba las semillas y las palomas venían, pero el energizado hombrecito regresaba como una flecha a hacerlas volar, sin darse cuenta que me estaba “amargando el momento”. Algo me hizo despertar de mi escaramuza infantil, la risa contagiosa del niño mientras corría, fue extraordinario escucharle carcajear y, entonces, me di cuenta que no las estaba espantando por maldad sino para sentirse que volaban alrededor suyo, sentir su roce; yo quería verlas quietas y comer mientras él quería verlas volar, pero ambos queríamos disfrutar la compañía. Los dos niños en esa escena, el cincuentón y el párvulo, podían compartir espacio y tiempo, aunque procedentes de diferentes circunstancias, sin que cada uno viera al otro como un obstáculo a su felicidad. Entre vuelo y vuelo las palomas comían y, finalmente, mis semillas se acabaron, yo continué mi camino a ver a mi equipo y el niño fue a hacer volar palomas en otra parte de la plaza. Los dos niños en duelo hace un momento, no volvimos a vernos. He estado pensando la facilidad con que nos dejamos robar la alegría en la vida, entre miedos y perjuicios que suelen ser verdaderos asesinos de la alegría y felicidad. No exagero, la ciencia médica explica que 8 de cada 10 enfermedades tienen su origen en ansiedad, rabia, miedo y soledad, personas cuya alegría fue secuestrada. En cambio me gusta tanto un pasaje en mi biblia que dice “Un corazón alegre pone hermoso el rostro” y agrega “el alma alegre tiene un banquete continuo” Proverbios 15:13 y 15. Es mi actitud la que marca una diferencia entre disfrutar con alegría el día de vida que me ha sido dado, o amargarme por lo que no sale como deseo. Soy yo quien decide, con mi actitud. Si permito que mi alegría dependa de lo que otros hagan o dejen de hacer, digan o dejen de decir, difícilmente tendré un corazón alegre; pero si puedo saber y sentir que la alegría es una condición del alma que disfruta el día a día y deja a otros que disfruten el suyo, puede que me ahorre amarguras y daño en alma y cuerpo. Algunas personas piensan que es “el otro” quien le roba su alegría. ¿Qué tan fácil me resulta alegrarme o enojarme? ¿Soy un entusiasta o un agua fiesta? ¿Sabías que entusiasmo viene de “en-Theos”, que significa en Dios? He visto personas quienes dicen creer en Dios pero, francamente, pareciera que los demás le estorbamos. Puede que desean estar tanto en el cielo que la tierra les amarga, lo que por cierto es religiosidad no espiritualidad. Un alma alegre en este mundo de imperfecciones es un indicador de cuan agradecido estoy con la vida, muestra que no tengo que esperar morir para ser feliz, que ante lo corta que es la vida hoy es el mejor día para alegrarme y abrazar lo que la vida me ofrece HOY, especialmente si confío en Dios. Necesito alimentar mi sensibilidad para entender que sin alegría la vida es como una plaza sin sonido de risas de niños y pronto se marchitará. Este es el día que Dios me da para vivir, estaré alegre. Doy gracias por este día que me es regalado y, aunque no todas las circunstancias en mi entorno son gratas o apacibles, he decidido dejar de sabotearme a mí mismo, ser constructor de mi alegría y disfrutar la de otros. Feliz día.
Por: José Gil.

miércoles, 16 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: VENCIENDO LA MUERTE…

VENCIENDO LA MUERTE…

Hacia unos días había estado en el llamado “valle de los reyes” cerca de la ciudad de Luxor, antigua Tebas, cuna y tumba de faraones con nombres tallados sobre roca y decorados con oro; bien por sus construcciones, batallas o riqueza. Ramsés II, Akhenatón, Tutankamón y Tutmosis son referidos como ecos del poder que en tiempos milenarios gozaron. No menos famosas algunas de las reinas como Nefertiti y Hatshepsut, de las que poco o nada sabía. 

Ahora estaba en el museo del Cairo y observaba la otra parte de la historia de esos reyes y reinas, sacerdotes y caporales de esclavos. Ahora veía sus sarcófagos, las cajas donde fueron sepultados. Destaca la decoración que rodeaba a los difuntos famosos de la época, eran los que tenían los mejores autos, la mejor vestimenta y hasta los mejores sitios en sus lugares para fiestas y reuniones religiosas. Pero todos, sin distinción, llegaron al valle por el que necesariamente grandes y pequeños, esclavos y reyes, libres y siervos, hemos de cruzar, un valle llamado muerte. Ni el oro, ni la fama, ni las proezas pueden evitar el encuentro con el enemigo llamado muerte. Un sentimiento de finitud me acompaña desde estas visitas, recordando haber leído que “la vida es como una neblina”, y que “toda la gloria del hombre es como hierba que pasa”. Me incomoda pensar en la muerte, y entiendo que no sea un tema agradable para conversar socialmente, por lo que suele ser reservado para funerales o si se trata de alguien reconocido en las noticias. Meditaba esto y recordé lo que escribió cierto joven cuidador de ovejas “aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré…”. No estoy seguro si se refería a los valles pedregosos donde la carencia de agua anuncia muerte y los cuervos rondan al peregrino, o si se trataba de sitios estrechos donde podría haber una emboscada para la manada o su cuidador; pero la frase que destaca ante mis ojos es “incluso ante la muerte no tendré miedo”. Como especie buscamos formas y maneras de postergar el encuentro, si yo mismo he sido bendecido en más de una decena de oportunidades cuando caminé los bordes del valle pero fui “inusualmente” liberado por la misma mano en cuya protección confiaba David. Algunos buscan inmortalizar su nombre con obras grandiosas o épicas batallas, pero la muerte intimida cuando el grande o pequeño deben atender –individualmente- a su llamado. ¿Cómo vencer lo inevitable? Existe la respuesta, proviene del mundo invisible y solo puede ser percibido por quienes tienen visión espiritual, quienes saben que “lo que se ve fue hecho a partir de lo que no se ve”. El salmo 23 me recuerda el secreto para vencer la muerte “no temer”, la expresión más repetida de Jesús a sus seguidores fue “no temas”, y es que vencer la muerte no consiste en evitarla sino en no temerle, en mantener una actitud de confianza y valor, incluso ante lo misterioso que envuelve el manto del valle de sombras. ¿De dónde procede esa confianza para vencer la muerte? La respuesta: “El perfecto amor echa fuera el miedo”. El perfecto amor da acceso al poder para vencer la muerte. Cuando el temor es sustituido por la condición de un alma que confía lo suficientemente en el amor de Dios como para no temer a nada, ni siquiera al valle de sombras. Se habla de amor y amar, pero la verdad es que muchos de esos amores minan la mente de miedos, angustias y esclavitud, pues no son el “amor perfecto” que procede de un alma  impregnada de Dios para dar sin pedir, para entregar sin cobrar, para ofrendar lo mejor en beneficio del prójimo, sea un hijo de sangre o un extranjero herido a quien se rescata luego que religiosos le ignoraron a la orilla del camino. Debe ser por eso que la Biblia dice “Dios es amor”, pues es la fuente de la que el alma que bebe aprende a amar la vida mientras pierde el temor a morir. Un alma que se sabe amada es capaz de cruzar el valle tomado de la mano invisible de quien le ha pastoreado en su camino a casa. Ya terminando te digo que sigue sin gustarme la idea de morir, y no creo estar contento con que uno de estos días sea mi tiempo. Sin embargo, en mis recorridos he visto y conocido lo suficiente para mirar esa poderosa mano invisible que me acompaña y guarda, con un amor que alimenta mi confianza. Estoy aprendiendo a amar a Dios sobre todas las cosas, tarea renovadora para un alma naturalmente egoísta, y expresar ese amor a mis semejantes, mi prójimo. El amor es capaz de vencer todo, absolutamente todo, hace posible lo que parecía imposible o impensable. Estoy agradecido a la vida por estar aprendiendo a ver destellos del amor de Dios para mí en cada tramo del camino, y a dar espacio en mi alma a ese amor para enfrentar al último enemigo terrenal, de pie, como un valiente, no por mis armas o poder, sino por confianza en mí cuidador. ¿Te asusta la muerte? A mí también, pero dale oportunidad al amor como Dios lo da, y encontraras el poder para vencerla con una vida libre de temor. En el cielo no habrá muerte, ni lágrimas, ni tristezas, pues no habrá temor, porque el amor allí manda; disfrutemos destellos de esa condición de este lado de la vida también. Feliz día.
Por José Gil.

viernes, 11 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: El DE ARRIBA, LOS DE ABAJO

El DE ARRIBA, LOS DE ABAJO
Esa mañana una colega envió un mensaje para invitar a una reunión de trabajo en el área del comedor de la empresa en Houston. En su invitación incluyo usuarios de otros países, claramente un error. Al cabo de unos minutos comenzaron a llegar respuestas de lugares como Sarawak, Kuala Lumpur, Cairo, Moscú, Lagos y Stavanger…todas con un sentido del humor que mostraba dos cosas, inteligencia y deseo de una breve comunicación con otros en similar circunstancia. Respuestas desde lugares remotos iban desde “si me pagan el pasaje con gusto” hasta “el vuelo siempre sale retrasado no me dará tiempo”. Otros más apegados a la normativa de seguridad del dato escribían “por favor no respondan a todos”. Me reí en especial con uno que decía “por favor no presionen la opción de responder a todos…como acabo de hacer yo”. Fue un incidente menor que, en el peor caso, pudo incrementar el flujo de correos intercambiados sin lesionar a nadie excepto a algún servidor de telecomunicaciones que debió trabajar un poco más o escanear por si había algún virus infiltrado, pero aquellos colegas “disfrutaron” un momento para compartir en forma cordial…incluso cuando lo que produjo la comunicación fue un error en la invitación. Eso me hizo pensar en algo…mi actitud cuando en la vida me encuentro en una circunstancia no necesariamente sencilla, en la cual pienso que no debería estar ni pedí estar.
¿Sería posible que pueda aprender a verla como una oportunidad de “compartir” circunstancialmente con otras personas que algo podrían aprender o enseñarme? No hay respuesta sencilla ni unánime a esta pregunta, depende de mí, de ti, de como vemos la vida y su multiplicidad de circunstancias. Pero una cosa es cierta, no siempre puedes estar donde deseas, en el momento que deseas o decides, y alguna vez toca estar donde no  esperabas o en momento inesperado. Entonces tenemos dos opciones, enojarse contra quien creemos produjo la circunstancia y amargar el alma, o mirar que oportunidad para comunicarte con quienes comparten la vivencia.
No puedo imaginar a Jesús, mirando alrededor y pensando ¿Que hago yo aquí? Debe haber un error, esta no es mi casa, esta no es mi gente, que ni se me acerquen…pero creo que con cierta facilidad se me olvida que en realidad no era ni su casa ni su gente. ¿Te parece que exagero? Pon atención a sus palabras en Juan 8:23 “yo soy de ARRIBA, ustedes son de ABAJO”.  Que forma tan sencilla de resumir la condición suya y nuestra: El de una dimensión perfecta en todo sentido, y nosotros los especialistas en arruinar cuanta perfección vemos. Hay algunos pasajes donde se nota su exasperación por la incapacidad de sus más cercanos para entender el A-B-C de su mensaje de restauración a nuestra especie. Sin embargo, nunca vemos a un Jesús amargado o dejándose vencer por nuestra perseverancia en hacer lo equivocado, incluso deliberadamente y hasta reírnos del asunto. No pretendo comparar la sencillez del error cometido por una invitación electrónica a los devastadores efectos de la maldad para el mundo, pero me gusta saber que a pesar de la gravedad del error, de la circunstancia inusual a la que fue expuesto Jesús, y de su trascendente carácter y espiritualidad, no vino a restregarme mi error en la cara sino a mostrarme el camino para ascender en mi vida. Me doy cuenta que bastó que viniera El que es de “arriba” para dar oportunidad de subir a todos los demás que estábamos abajo. Pretendo compartir este sentir con cariño y agradecimiento, mientras aprendo a ajustar mi actitud frente a los errores de otros. Feliz día.
Jose Gil

jueves, 3 de octubre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: UN INVITADO AGRADECIDO

UN INVITADO AGRADECIDO
Por José Gil
La gerencia había invitado a una celebración por el ascenso de algunos colegas del departamento. El Gerente de exploración -mi jefe- estaba allí, al igual que su jefe, quien daba unas palabras de reconocimiento a los promovidos de cargo en la estatal petrolera de Egipto. Entendiendo casi nada de lo que se decía, y con solo 4 meses en estas latitudes, decidí quedarme a la puerta del reducido salón en el que luego habría un almuerzo árabe tradicional. Me di cuenta que el Gerente hacia una seña hacia la puerta y pensé que era a otro líder a mi lado, pero era a mí, me pedía entrar y acercarme. Para un contratado, que apenas puede saludar en lengua local, y con poco tiempo, entré con una mezcla de pena y agradecimiento. No estaba preparado para una invitación a un sitio que en esta cultura es “privilegiada”. Ojos mirándome, los de quienes he podido ayudar en su trabajo y los de quienes sin saber lo que hago se mueven entre alegría y curiosidad de ver a un expatriado que colabora en una tierra donde pocos desean venir en este momento.
¿De dónde vino mi confianza? Primero déjame decirte que no vino de mi trabajo, no me entiendas mal, creo estar haciendo un buen trabajo, pero “para eso me pagan”. Tampoco de mi influencia, pues a nadie conocía antes de venir, no soy empleado, sino contratado para una tarea estrictamente técnica que no compite por posiciones de alto nivel gerencial. Mi confianza vino de la autoridad de quien me invitó a pasar, esa persona tenía el peso específico pare decidir y decidió que, por algún motivo, me quería ver al frente.
Estoy contento por ese inesperado momento que, una vez más, me hace agradecer a la vida por todos aquellos que me enseñaron lo que hoy es mi profesión. Me gusta confirmar que Dios bendice aunque me encuentre en África.
Con ese sentir recordé la enseñanza de Jesús, en Lucas 14, sobre no procurar los primeros asientos por nuestra propia iniciativa, pues somos “invitados” a una fiesta que no es nuestra, es mejor esperar a que la persona con la autoridad nos ubique. Hoy creo haber entendido un poco mejor que no es la religiosidad lo que me acerca a Dios, sino su autoridad para decidir donde me conviene estar ubicado en la vida con un buen propósito. Me ocupa más hacer aquello para lo que Dios me ha dotado en la vida, en lugar de tratar de destacar o competir con otros que tienen su propia responsabilidad y asiento. Doy gracias al Padre por los momentos en mi vida cuando me ha pedido que ocupe un sitio más atrás de donde yo me había sentado. También agradezco los momentos cuando he creído que debía guardar distancia y me ha pedido acercarme para alentarme. Creo en un Dios que levanta al alma sin exaltarle, y que le humilla sin degradarle. Es mi deseo que este sentir de agradecimiento me acompañe cada día en mi camino a casa, y ojala te ayude en tu paso que llevas en tu recorrido. Feliz día.

viernes, 20 de septiembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: UN PUENTE ANGOSTO LLAMADO SOLEDAD

UN PUENTE ANGOSTO LLAMADO SOLEDAD
Por José Gil
¿Alguna vez sentiste que eres un alma solitaria sentada a la orilla de la vida? ¿Conoces esa sensación de estar sin brújula para navegar un océano? ¿Querer expresar algo y sentir que nadie te ve o poco importa? Entonces te ha tocado cruzar un puente angosto llamado soledad, que en diferentes motivos, y por diferentes razones, enfrentamos en la vida.
Hacía unos días que un colega, con quien tomaba un rico café turco, me había advertido “ten iniciativa, en este país dependes de ti”. La noche anterior mi amigo Obay, encargado de mi sitio preferido para cenar, me había dicho con tristeza que los sirios no eran muy bien visto en este país últimamente. Pensé la circunstancia de estar en un país lejano, desconocido, en un entorno cultural y social diferente, en un ambiente civil impredecible, y ocasionalmente no saberse bienvenido. Pero la siguiente mañana, cuando salí del ascensor camino a iniciar un día de trabajo, el empleado en recepción me sorprendió con un “Buenos días”, apenas le había contestado vi a quien creo es jefe de cocina y me lanzó un cordial “good morning” y, al cruzar la puerta de salida, un trabajador me saludaba “sabah el kheer”. Estas personas con quien he compartido algunos espacios y tiempo brevemente me permitieron apreciar dos opciones para enfrentar algunos momentos en la vida: sentarme a lamentar la soledad o cruzar el puente que sale de ella...paso a paso.
Mi puente: Me parece que la soledad es como un puente angosto que solo se puede cruzar caminando, pero algunas veces me he sentido paralizado. Otras veces pensé hasta en saltar con tal de salir rápido de momentos o circunstancias. He salido de muchos cuartos de hospitales, y no siempre con buenas noticias. He estado en muchos sepelios de gente amada, y relaciones personales o trabajos que ayer parecieron inamovibles, quedaron atrás. Esa mañana, esas personas, con su saludo a un desconocido, aunque un alma semejante a ellos, me recordaron que hasta en un aparente mar de soledad puedo y debo cruzar mi puente angosto para alcanzar el otro extremo en este emocionante camino a casa que llamo vida.
Los puentes de otros: ha venido a mi mente una de tantas frases de Ernesto Sábato, insertada en su libro “La Resistencia”, inseparable en mis viajes: “El hombre se expresa para llegar a los demás, para salir del cautiverio de su soledad”. La soledad es vencida cuando permito a mi alma salir de mi auto-aislamiento, de mi auto-compasión, para expresarme, para abrazar a todas las otras almas en un solo abrazo, pero sobre todo, para estrechar la mano extendida de mi compañero del camino, quien cada día me dice “no estás solo José, tu soledad es producto de no expresar el deseo genuino de tu alma, y eso lo vas a experimentar mirando a tu equipo de futbol en el Camp Nou o mientras tomas agua en una remota choza en la Guajira venezolana”. La soledad es un puente que requiere ser cruzado, y para eso necesito romper mi propio silencio y expresar lo que Dios ha puesto en mi alma. ¿Cuántos pintores y escritores están solos porque aún no han tomado el pincel o la pluma? ¿Cuántos senderistas de alma están solos porque temen salir de una oficina y dejar un hábito de vida que nutre su cuerpo y seca su alma? Es interesante que según el Génesis Dios dijo “no es bueno que el hombre esté solo”, cuando Jesús se despedía de sus amigos les dijo una frase que me cautiva “no los dejare solos, les enviare un compañero para el camino”. Incluso sobre gente tocada por Dios en la historia se escribió que “anduvieron por los desiertos, solos, errantes, de los cuales el mundo no era digno”. La soledad puede que sea mejor aprovechada para escuchar lo que el alma nos dice, en especial cuando hemos estado aletargados demasiado tiempo. ¿Cuántos que en este mismo momento están a punto de saltar para aligerar la salida a su soledad lo que necesitan es extender su mano y tocar la de Dios, y por ende la de sus semejantes, para entender que hemos sido diseñados para compartir? Los desolados, abatidos, amargados del camino, son personas paralizadas en el puente de la soledad, y solo ellos pueden decidir cruzarlos, salir del cautiverio de la soledad es una decisión y acción personal.
Siempre acompañados: ¿Sabes dónde se originó la creencia de que existe UN SOLO DIOS, que hasta hoy honran las tres más numerosas religiones monoteístas? En el desierto, donde el alma, en apariencia solitaria, se conecta con un sentido del infinito que dudo poder explicar en unas pocas líneas. Fue en un lugar de profunda soledad donde Dios se dio a conocer en forma personal a Moisés. El llamado apóstol Pablo pasó la mayor parte de su vida en cautiverio, y en lugar de sentarse a lamentar sus cadenas escribió cartas que, si bien es cierto han sido manipuladas por mercantilistas de la fe, también han alentado y guiado a salir de cautiverio a millones de almas en la historia. En su libro “El largo camino hacia la libertad” Nelson Mandela rememora una vida de persecución y su cautiverio de 27 años, parte de ellos en total aislamiento, pero cuando salió de cruzar ese puente angosto, este extraordinario líder resistió el natural llamado a la venganza para enseriar a una nación al borde de la guerra civil que para vencer la soledad primero hay que vencer el miedo y abrazar la coexistencia. Hoy enfrenta posiblemente su último puente angosto, y lo hace con la dignidad de un verdadero guerrero no la de un esclavo sometido. ¿Has notado la valentía de Jesús frente a sus enemigos? Ese valor lo adquiere el alma que ha entendido que no camina sola a casa…
Me asombra lo que un alma, tan pequeña y aparentemente sola y frágil, alcanza cuando decide caminar cada paso de salida desde su puente angosto…entendiendo que el extremo que le libera está más cerca que lo que ya se dejó atrás. Fe, esperanza, nutridas de un amor que Dios puso en las almas para que sea cultivado en contacto con nuestros semejantes. ¿Te sientes solo? Toma la iniciativa, cruza tu puente, y anima a otros a cruzar el suyo. Estoy agradecido porque un breve saludo en otros idiomas y rostros pasajeros en mi camino me recuerdan que puedo estar solo incluso rodeado de muchos conocidos, pero también sentirme acompañado aunque nadie me sonría. La clave está en dejar a mi alma expresar aquello que Dios puso en ella, empezando por amistad y compañerismo con El, manteniendo mi mano extendida a favor de mis semejantes y recordando que camino a casa habrá puentes angostos, pero son solo tramos para alcanzar el otro extremo y continuar. Feliz día, alma cruzadora de puentes…

miércoles, 4 de septiembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: El poder de la palabra

El poder de la palabra

¿Te has dado cuenta que se han hecho común los comentarios que menosprecian las palabras para darle peso a las acciones? Por causa de tantas palabras sueltas o dichas por las voces de la maldad, la desilusión nos hace pensar que conviene preferir ver acciones y oír menos palabras; el “muéstrame” es la moda, el “dime” es considerado anticuado. Esta conducta puede tener sentido práctico, pero también un error.
Jesús dijo "el que tenga ojos vea, el que tenga oídos oiga". Me parece se refería a eso, poner atención a los hechos y las palabras...pero...en combo. Pero fíjate que invita a las dos cosas, no solo mirar acciones sino a las palabras también. Las palabras tienen un poder capaz de concebir acciones, motivarlas, potenciarlas. Estoy convencido que las grandes acciones tienen su origen en una frase, una palabra, un consejo, escuchado o leído en el momento en que el alma descorre el velo del miedo, de la ignorancia, de la incertidumbre. Es entonces cuando se atreve a hacer lo que antes le parecía imposible e impensable. Una sola imagen, una acción, puede hacer pedazos muchas palabras y sueños...pero la vida se trata de seguir deseando, y transmitir esos anhelos en las palabras adecuadas que, dichas en el momento adecuado, pueden transformar a una persona, una nación...al mundo.
¿Han leído el discurso de Martin Luther King el 3 de abril de 1968? en Memphis, Tennessee... se me eriza la piel al escuchar el audio…"he visto la tierra prometida, y puede que yo no entre con ustedes a esa tierra, pero estoy convencido que nosotros, como pueblo, entraremos a la tierra prometida". Lo dijo refiriéndose a los sueños de justicia social de los “negros” en Estados Unidos...aquellas palabras dejaron a Washington boquiabierta, algunos congregados allí lloraron de entusiasmo y esperanza, ese día el mundo cambio porque un hombre -con todas las implicaciones de nuestra especie- emitió poderosas palabras que fecundaron en almas para convertirlas en acciones. Puede que no lo sepas, pero al día siguiente el Dr. King fue asesinado. Han pasado 45 años, y aun se escucha el eco de lo que poderosas palabras, dichas cuando las almas están sedientas, pueden lograr...el resto depende de la voluntad del alma que ha escuchado. El que tiene oídos, que oiga, como decir, si estas poniendo atención haz algo al respecto.
¿Por qué te comparto esto? Porque deseo recordarte que hay poder en las palabras, para construir o destruir. Muchas maldiciones fluyen de las almas destructoras. Pero las que fluyen de un alma constructora tienen el poder de cambiar actitudes, pensamientos, y…cuando el oído traduce hacia el ser interior…cambiar acciones para bien. Te animo a que tus palabras estén impregnadas de buenos deseos, de bendiciones, de buenos consejos y afirmaciones alentadoras que alejen la amargura de las aguas del alma. Verás cosas que te harán sentir que ya no hay gente de palabra y que estas carecen de valor, pero sí que lo tienen. Vale la pena seguir soñando y animándonos mutuamente con el poder de una palabra sazonada de amor, fe y esperanza. Feliz día.

domingo, 1 de septiembre de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: LIMPIANDO EL CAMINO

Limpiando el camino
Estaba caminando hacia la oficina, no muy lejos de la estación del tren en La Haya, poniendo precaución de respetar el semáforo para peatones, el paso de bicicletas, el del trolebús, los autos y las motocicletas. Todo eso es propio de una ciudad del llamado “primer mundo”, aunque novedoso para quien está más  acostumbrado al caos del tráfico venezolano. Me acercaba al cruce con una avenida principal, cuando me di cuenta que delante de mi iba caminando un hombre joven. Llevaba a la mano un largo bastón que movía de lado a lado para ubicar su camino…el joven era invidente. Llamó mi atención el movimiento incesante que hacía de su bastón de un lado al otro, y por su habilidad y constancia no tuvo ni un solo tropiezo con los arboles a su derecha, las personas en su entorno, los tubos de los semáforos, los desniveles para bajar de la acera a la avenida ni el paso sobre la jardinera. ¿Cómo? Usaba aquel bastón para identificar los obstáculos en su camino, antes de llegar a ellos y los evitaba. Puede que sin saber si se trataba de una persona u objeto…bastaba saber que era algo con lo que podía tropezar. Recordé a otras personas de similar condición en ciudades con menos respeto por la dignidad ciudadana, y aprecié su valor ante la vida sin poder ver. Vino a mi mente un pasaje que leí hace poco  “¿Con que limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”. Salmo 119:9. Lo que estas valerosas personas hacen con esos bastones es una analogía de lo que meditar en la palabra Divina puede dar a quien se acerca a ella: protección para el camino, prevención de tropiezos que dejan rodillas lastimadas o algo peor en el alma. La clave es prevenir el tropiezo. Solemos buscar consejo y consuelo en Dios cuando ya estamos caídos, y por supuesto que es provista ayuda y consuelo para levantarnos, pero estoy convencido que muchos dolores y angustias serian evitadas si usáramos la palabra no solo como vendaje a una herida sino como mapa, como el GPS para direccionar la vida. La idea de limpiar el camino no se refiere a los obstáculos que quedaron atrás, sino a los que están en el camino adelante, rumbo a casa. Otro Salmo dice “lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”.  Es una forma poética de expresar que el consejo de Dios es una lámpara para alumbrar donde un viajero nocturno colocaba su pie y una lumbrera para ver su entorno, ambos salmos hablan de prevenir el peligro. Me recuerdan que el deseo de Dios para mi es prevenir mis caídas y, aunque está dispuesto a ayudarme a levantar, desea que las viejas cicatrices de caídas pasadas no se abran con nuevos tropiezos. La forma sabia de llevar la vida no es esperando caer para buscar consuelo en la palabra, aunque lo tendremos, sino aprender a caminar la vida usando el consejo Divino para identificar las cosas que pueden hacernos lastimar. Esos valientes invidentes que no se rinden en una sociedad diseñada por quienes pueden ver, me recuerdan que muchas cosas pueden ser imperceptibles a mi ojo espiritual, pero la voz de mi Padre me permite mantener despejado el camino, puedo caminar confiado pero siempre prudente. Feliz día.
José Gil.

martes, 20 de agosto de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: Esperanza para vencer

Esperanza para vencer

En solo 1 semana he visto acontecimientos que quieren minar mi alma con desesperanza. A solo unas cuadras de mi residencia un joven, no sé si por temeridad o ira (o evocando a aquel anónimo que detuvo un tanque militar en plaza Tianmein en 1989) trató de contener a un pelotón de policías que venían a repeler a quienes habían matado 43 de sus compañeros…cayendo abatido, en una escalada de violencia que pone en tensión a todo Medio Oriente y Norte de Africa. 
Hacia solo dos días la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) había decidido abandonar Somalia, luego de dar ayuda humanitaria durante 22 años, pues sus integrantes están siendo literalmente masacrados por los enemigos del bien. En Pakistán, a menos de 100 kilómetros de su capital, han surgido grupos que asesinan niños y maestros que pretendan recibir o dar educación. 
En Venezuela ocurren más asesinatos que en Irak o Afganistán, en Estados Unidos hay escuelas que requieren detector de armas para tratar de contener violencia que, de cuando en cuando, muestra la paranoia del odio. Pareciera que las buenas noticias van en camello mientras las malas en jet. ¿Qué hacer? Los políticos dan sus propuestas, los militares las suyas, religiosos, inversionistas, sociólogos, todos opinan. 
Muchos siguen incluso ciertas ideologías y están dispuestos a “lo que sea” para imponer su “salvación” a la sociedad. Lo cierto es que con distintos niveles de intensidad, y con distintas evidencias sociales, parecieran existir tantas cosas que promueven cinismo, conformismo, amargada y derrota. 
¿Qué hacer? La respuesta la tuve frente a mis ojos, esta semana también, labrada en un trozo de madera en un antiquísimo monasterio, en Wadi El Natrum, al sur del Cairo en Egipto: esperanza. Levantado en zona árida, ese monasterio muestra áreas verdes, sencillas y laboriosamente cuidadas. En un silencio y quietud que inexplicablemente deja por fuera hasta la abundancia de moscas de la zona, colgada en una vieja pared de áspero frisado, estaba una tabla con una inscripción que llamó mi atención, aunque no entendí su mensaje, hasta que me fuera traducida posteriormente. 
Es una referencia al último libro de la Biblia, y más o menos dice: “Las ovejas ya no tendrán miedo, ni llanto, ni dolor, pues serán resguardados cerca del trono del Rey”. Que desafiante mensaje, hecha por quiénes levantaron esos monasterios. Fueron creyentes de los primeros siglos, despiadadamente perseguidos y asesinados, que se vieron forzados a refugiar donde ni siquiera el odio los pudiera encontrar, donde nadie quisiera tomarse la molestia. En lugar de construir un lugar para la amargura o castillos para armar ejércitos vengadores, levantaron sitios para la oración, la meditación. 
Con sus manos levantaron huertos para continuar viviendo, en condiciones muy limitadas, pero valientes, para continuar expandiendo “las buenas noticias” de Dios. Fue un tiempo cuando los malos y violentos parecieron acorralar a los justos, pero ¿Cuál mensaje honramos hoy, el de los perseguidores o el de los sembradores de esperanza? Muchos sedientos y perdidos del desierto hallaron refugio entre aquellas paredes. 
El tiempo ha sido testigo de algunas perversiones que ocurren en toda organización humana, pero esas viejas edificaciones gritan en silencio que cuando parece que todo está perdido es momento de que los que quieran y aun puedan se unan para rescatar lo bueno que hay en el mundo, en cada uno de nosotros, el deseo de hacer las cosas bien en una segunda o tercera oportunidad, que aunque el ambiente sea hostil y la bondad parezca ser la enemiga publica número 1, vale la pena sembrar bondad incluso en el desierto. 
A eso es lo que llamamos ESPERANZA. No es un sueño sin acción, es una visión para la vida, la esperanza de comenzar de nuevo motivó esas construcciones, dio fuerza a sus primeros ocupantes para vivir y...pudieron dar esperanza de vida a quienes de otro modo habrían perecido en las arenas del desierto. Me parece que algunos, no sé si todos, pasamos momentos y circunstancias en que todo nos dice “ríndete, estas perdido, los malos ganaron, no hay nada que puedas hacer, no vale la pena”. Alguien escribió que no puedo hacer todo lo que se necesita, pero si hacer todo lo que pueda. La biblia contiene muchas palabras de esperanza, para la vida venidera, pero partiendo de la presente. Esperanza no se trata de que yo espere a morir para luego vivir. ¿Sabes cuál es una expresión muy repetida en los salmos? “Espera en El Eterno”. La confianza en Dios de aquellos peregrinos fue su fortaleza para vivir con esperanza, para no cansarse de hacer el bien, a costo de comodidades e incluso su integridad física. 
Estoy agradecido porque en la misma semana de violencia, también he estado cerca de lo que me recuerda que “Dios consolará a sus hijos que sufren, y un día ya no habrá muerte, ni llanto, no dolor”. Entre tanto llega ese día, no nos fatiguemos de cultivar lo que parezcan pocas frutas en un desierto, ni de regarlas para mantener el verdor donde la sequía parece abrazar, pues con nuestra actitud estamos acumulando vida y esperanza para nosotros, y para otros que la dan por perdida. Algunos voluntarios parecen levantarse para ir de nuevo a dar clases a niños donde aún lloran a los que murieron, médicos y enfermeras puede que retornen si tan solo hay valientes que ayuden con la seguridad, padres vuelven a enviar a niños a escuelas donde hubo masacres, y gente hermosa que he conocido habla de avanzar dejando atrás a los sembradores de odio. En lo que esas personas, de diferentes lugares del mundo,  coinciden, es en transmitir un mensaje con sus acciones: los portadores de bondad y la esperanza no nos rendiremos ante la maldad y la desesperanza. 
Me gusta pensar que el reino de los cielos está formado por constructores de esperanza, los que se atreven a reedificar lo destruido, y sembrar incluso en el desierto, si es necesario. Feliz día.

jueves, 15 de agosto de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: Perdón que libera

Perdón que libera

¿Alguna vez escuchaste la palabra shemitah? Es un concepto maravilloso. Leyendo el libro de Deuteronomio llegué al capítulo 15, donde se le menciona. Hace referencia al hecho que en tiempos del éxodo Dios había establecido que cada 7 años hubiese el llamado “año de remisión” de deudas o “año sabático”. 
La idea original fue que cuando se hubiese prestado algún bien a un paisano, llegada la shemitah, o remisión, del séptimo año la deuda quedaba perdonada. Algunos prestamistas cuando veían que el deudor tardaba en pagar y se acercaba el año de remisión se enojaban y amargaban. Entonces en la lectura observo algo que me gusta mucho, Dios le señala a quien prestó de lo suyo que disfrute el shemitah, que lo vea como un acto de generosidad y no una carga, le recuerda que la abundancia que ha tenido -y de la cual ha prestado- es generosa provisión Divina. 
Shemitah implica “soltar el peso emocional de algo, soltar un ancla en el alma”. Dios quiso que el perdón fuera no solo un acto judicial para liberar al deudor por llegar el año 7, sino un acto para soltar la carga en el alma del adeudado, no anclarse emocionalmente por haber alcanzado o perdido lo material. 
Devastador efecto tiene la adicción a acumular riquezas, compitiendo con la amargura de quien siente que ha perdido riqueza. Shemitah recuerda no ser esclavo de las posesiones materiales. Es interesante que cuando Jesús inicio su ministerio dijo que había venido a proclamar “el año agradable a Dios” y se refería a la shemitah. 
¿Te das cuenta? Vino a mostrar la forma en que Dios no se ancla en nuestras deudas con EL, sino que está dispuesto y deseoso para soltar el peso de nuestra culpa, y shemitah implica que aprendamos a ser y hacer como El. Me parece que esa es la causa por la que Jesús enseñó a orar a sus seguidores “perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a quienes nos deben”. 
Dios no es un perdonador amargado o mezquino. La pregunta ahora es ¿Tengo mi alma anclada para no perdonar? No se trata de subestimar el peso de una ofensa o deuda sin reclamo de justicia, sino de priorizar el liberarnos de lo que atenta contra en sentido de una vida llena de entusiasmo y agradecimiento. 
Cuánto daño se hace quien no puede perdonar, incluso su salud física y mental padece consecuencias. ¿Es mi disposición a perdonar a otros similar a la espero para ser perdonado? Me gusta saber que el perdón es un acto con el cual libero a quien me ofendió de la deuda moral, y me libero a mí mismo de amarguras y enojos que son peso al alma. Espero medites el asunto, y sea para tu beneficio. Feliz día.

lunes, 12 de agosto de 2013

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: Enfrentando el desierto

Enfrentando el desierto
Desierto Wadi Degla, al sur del Cairo

Como parte de una excursión geológica de reconocimiento fui a un recorrido por el desierto Wadi Degla, al sur del Cairo. Aunque acostumbrado al sol marabino, esta temperatura y lo inhóspito de Wadi Degla me hicieron apreciar la compañía de mis dos experimentados colegas. Fue en horas del mediodía, al llegar a un trecho donde el camino se hace polvoriento y las rocas alrededor dejan sentir el calor abrazador, cuando vino a mi mente la historia de aquel joven que habitó en el desierto, al sur de donde yo estaba caminando. Criado como príncipe aunque hijo de esclavos, Moisés decidió huir al desierto, huyendo de su crimen, de su miedo…de sí mismo. Descansé unos minutos bajo la sombra de una roca, y traté de imaginar qué pensaría el príncipe prófugo mientras cuidaba ovejas ajenas, ahora sin comodidad ni renombre, en la soledad del desierto. Cuando llegó tenía 40, ahora era de 80 años, había pasado lo que podríamos llamar “sus mejores 40 años” en estos parajes…solo pensarlo me impresiona. Condiciones como estas ponen a prueba la mente y, me pregunto, si en alguna hora del mediodía Moisés acariciaría la idea de estar solo, que a nadie le importaba, que desde su nacimiento había sido un problema, el que no hablaba bien, el recogido de los ricos, y así auto flagelándose…como suele ocurrir cuando una mente lastimada en el camino se enfrenta a la soledad. Sin embargo, fue en esos momentos de soledad, carente de servidores y en humillación, cuando Dios se manifiesta a Moisés para decirle que no estaba solo, que los ojos del Altísimo estaban sobre él, que las circunstancias presentes, en lugar de derrumbarle, podía usarlas para forjar el carácter que requería el guía de una misión imposible. Hay tres cosas que son impactantes de ese encuentro narrado en el capítulo  de Éxodo.
SIN REPROCHES
Me llama la atención que Dios no comienza reprochándole al joven prófugo de la justicia su crimen, ni le explica que se encuentra en el desierto por su temperamento iracundo. No hay reproches en el encuentro y el llamado.
DIOS PERSONAL
Lo siguiente es que Dios se le presenta y le dice que cuando se refiera a su persona le llame “YHVH”, y agrega que a nadie le había dicho antes ese nombre. ¿Qué tal? El Altísimo del cielo se presenta como estrechando la mano de un prófugo y le dice “gusto conocerte, soy Dios, tu protector, el Creador”. Ni idea de cómo se pronuncian esas cuatro consonantes, dejemos eso a los teólogos estudiosos, lo que quiero resaltar es que le dio su “nombre”. Fue en el momento duro de enfrentar el desierto cuando Moisés tuvo el encuentro que cambio su vida y la historia de la humanidad. Conoció a Dios de una forma personal.
VISION Y MISION DE VIDA
Como resultado de ese encuentro Moisés recibió una visión y una misión para la vida. Si lees te darás cuenta que su actitud puso a prueba, desde el primer momento, la paciencia de Dios; lo que me parece se debió a que su estima personal había sido lastimada de distintas maneras durante su vida. Eso creo no sea exclusivo de Moisés. Pero el Dios con quien este hombre se encontró es un especialista en convertir la visión y misión de un solitario lobo del desierto en el campeón de la libertad de esclavos.
Conclusión:
Otras personas de la historia enfrentaron literalmente también el desierto, incluido el mismo Jesús, para quien implicó enfrentar al enemigo de las almas, cuya tarea es desanimarnos para que caigamos en el desierto sin conquistar la visión y misión para nuestra vida. Esto me trae a una última reflexión, ¿Alguna vez has estado en el desierto? No en Wadi Degla o algún otro territorio del planeta, me refiero al desierto en el que el alma siente sed, calor y soledad. En cierto modo ¿Sientes que estas cruzando tu desierto? Déjame decirte algo, no te desanimes, no te entregues, no escuches esa voz que te seduce a sentarte a la sombra a lamentarte y amargarte. Permite que Dios te muestre cuan hermoso y valioso eres, y acepta el desafío de pasar la prueba del desierto para alcanzar lo mejor de tu existencia. No quiere decir que tengamos que buscar intencionalmente enfrentar traumas para avanzar en la vida, sino que a pesar de que haya traumas podemos y debemos avanzar. Lo que hemos vivido, enfocado con visión espiritual, puede ser una fortaleza para nuestra vida presente y futura, e incluso para que podamos ser guías de otros peregrinos del desierto, que aún no han encontrado la fuente que brota de la roca de la vida. No digo que tú y yo vayamos a ser famosos en el mundo, puede incluso que tu vida y la mía se trate de rescatar a una sola alma perdida en las arenas del tiempo, pero para esa alma, para ti y, sobretodo, para YHVH, vale la pena tu vida. Feliz día. 

viernes, 2 de agosto de 2013

DISFRUTA DE TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: Familia de Dios

Familia de Dios

Caminaba por una calurosa calle del Cairo, regresando del trabajo, no lejos de acá había visto las pirámides, testigos mudos del paso de las arenas del tiempo ante las que ascendieron y cayeron faraones, pensadores y guerreros. Mientras avanzaba bajo el inclemente sol egipcio, con ruido de tráfico pesado, vi a varios mendigos echados en plena calle. Recordé lo visto bajo algunos puentes del exótico Paris, en el centro de Houston, barrios en Moscú, ni hablar de Rio de Janeiro o Caracas. Ciudades con su particular atractivo, y en todas he visto a los caídos, los desechados, bien por su propia cuenta o la de otros. Esta vez tuve una inusual sensación, tan cerca de donde se produjeron señales y prodigios para rescatar a un grupo de esclavos que aún carecían hasta de gentilicio; sin embargo, milenios más tarde, desde esta herencia de faraones y hasta las más modernas ciudades, hay quienes necesitan ser liberados, no del látigo del capataz de ladrillos, ni de una situación social o económica, sino de la esclavitud del alma, un sentido de miseria interior, soledad, una no-pertenencia, que se ha apoderado de tantos quienes parecen haber decidido que su vida no importa.
Terminada mi caminata, y tomando un café servido por una gentil empleada del lugar donde estoy, meditando, escuchando por un lado altoparlantes con un llamado en árabe a clamar al “Altísimo” en este Ramadán, y música en ingles de fondo…entonces, esa recurrente y apacible voz en mi mente...José, ¿sabes que yo amo a esta egipcia que te sirve, tanto como a su jefe tras el mostrador, al catire con cara de alemán sentado a tus espaldas, al asiático que está a tu derecha y los mendigos que viste en aquella calle polvorienta? Dime José ¿Cuál de ellos crees que sea mi familia? Te he permitido leer lo que he hablado y ver el mundo, dime ¿Cuál es la forma en que crees escojo a mi familia? ¿Su procedencia, su aspecto, su intelecto? ¿Cuál es mi familia?
Una sensación de gratitud me llena, recordando las palabras de Jesús, hablando a los desechados de su tiempo, los “perdedores”. No estaba en la sinagoga, pues había salido ante el acoso de religiosos que allí mandaban. En algún sitio sin renombre, abierto, donde abundaba la necesidad y faltaba prestigio; el Maestro pronuncia lo recogido en Mateo 12:50: “Todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo es mi hermano y hermana y madre”. Si alguna empresa estaba buscando reclutar personal para expandir su negocio o hacer publicidad, con toda seguridad no habría buscado candidatos en esa audiencia de Jesús, salvo que fuera para hacer alguna prueba de desodorante o rescatar a los que teniendo comodidad económica se trepaban a un sicómoro y dejaron un próspero negocio de pesca en manos de primos para seguir a Jesús. Eran aquellos por los que las probabilidades de grandeza histórica no alcanzaban ni para pagar el viaje en burro de Jerusalén al monte de las olivas. Entonces llegaron su madre y hermanos. Algún colaborador se acercó al Maestro a decirle, seguramente al oído para no interrumpirle, sobre la distinguida visita…su familia de carne y sangre.
Hay tres principios que Jesús incluye en sus palabras sobre su familia. Si no te aburrí con esta larga introducción permíteme decirte brevemente algo sobre cada una, y animarte a profundizar, a solas, en ellos.
ACCION
La familia de Dios se conforma por los que obedecen a Dios, quienes hacen su voluntad, lo que implica vivir conforme a los principios contenidos en su palabra. Quien actúa conforme a esa palabra se impregna del carácter mismo de Dios. Los rituales eran, y siguen siendo, la base de muchas creencias y religiones; y no deja de ser interesante que quienes más se opusieran a sus enseñanzas fueron personas ritualistas que se jactaban de ser descendientes de Abraham. La respuesta que recibieron fue “Dios podría levantar una descendencia de las piedras”. Sus palabras no buscan restar merito a la vida de Abraham, sino resaltar que ser familia de Dios es producto de confiar y disfrutar compañerismo con el Padre, no el haber nacido en una tierra o ser el bisnieto de algún notable.
SUJECION
Llama la atención que quienes fueron a conversar con Jesús eran su madre y hermanos, de seguro había algún rasgo físico parecido entre el Maestro y ellos. Pero en sus palabras el destaca que su prioridad es “Mi padre que está en los cielos”. La ascendencia familiar destacada por Jesús fue la de quien está sobre él, y a quien se sometía gozosa y voluntariamente. El mensaje es claro, mi prioridad de vida la tiene El Padre, los demás vienen  luego. Me parece que uno de los problemas que tienen muchas instituciones religiosas es el de tanto intermediario entre los feligreses y el Padre. Entre Dios y las personas se ha pretendido insertar desde ángeles, santos, religiosos, filósofos; hasta amuletos y personajes que más bien pertenecen al basurero de la historia. Toda esa intermediación suele venir acompañada de exigir sujeción, sometimiento a la voluntad y hasta capricho de nombres e instituciones que podrán disfrutar el beneficio de manipulaciones y tradiciones históricas, pero carecen de piso espiritual. La afirmación de Jesús es base sobre la que descansan quienes aceptan ser su familia, “Mi Padre” sobre todas las demás personas y cosas. Haremos bien en recordarlo.
FRATERNIDAD
Nadie hubiese criticado que aquel joven de unos 31 años recibiera a su familia a su lado, o atenderles con algún privilegio. En cambio, sus palabras establecen su principio de fraternidad. Los que obedecen a Dios son “sus hermanas y hermanos”, ni por encima ni por debajo sino iguales en cuanto a su condición de tener al Padre dirigiendo sus vidas, sin imponerse entre ellos. Lo que llamamos “iglesia” debe ser la familia de Dios, no un club ni jerarquía. Me gusta saber que Dios tiene hijos cuya única distinción es su determinación a servirse unos a otros, y lo hagan con fraternidad. Hace días mostraban en un noticiero un viejo video de Michael Jackson y rostros de seguidores que deliraban cuando pasaba cerca. La sensación de estar cerca de un famoso parece dar un sentido de cercanía a algunos, aunque sigan ídolos con pies de barro. Los seguidores de Jesús no tenían esa conducta frenética, pero a su alrededor solía haber un gran tumulto. Es entonces comprensible que al llegar su familia se diera privilegio de acceso, sobre todo en esa cultura. Al parecer en ese momento el Maestro no era bien visto por su familia y hay versiones bien interesantes del motivo de su visita, pero estarás de acuerdo conmigo que algún presente pensaría “quien fuera parte de su familia”. ¿Te gustaría ser familia de algún famoso? Flashes de cámara, aplausos, reconocimiento. Eso no es nuevo. Lucas escribió en 11:27 que una mujer dijo en voz alta “bendito el vientre que te trajo”, ¿Sabes lo que respondió Jesús? “Antes benditos los que oyen y cumplen la voluntad de Dios”. Acá está el hombre que daba esperanza a los desesperanzados, que alentaba a los que pensaban que a nadie le importaba, diciéndolos que ellos son invitados a ser familia de Dios, pues la ascendencia con la Divinidad no consiste en proceder de cierta familia, ciudad o religión, sino de obedecer la voluntad de Dios, y que quienes así hacen son sus hermanos y hermanas, sus iguales, igualmente amados por el Padre. ¿Te anima eso? A mí me anima mucho.
Conclusión:
Jesús es un buscador de familia, a cuyos hermanos y hermanas ha venido encontrando en lugares como frente a una mesa cobrando impuestos y agarrando su tajada, a otros tejiendo redes de pesca entre la vulgaridad y los pleitos, en la soledad de un camino al lado de un pozo profundo, debajo de una higuera, oculto en una cueva, en autobús, tren y avión, algunos han llegado a ser aplaudidos y honrados, otros burlados, perseguidos y asesinados. En lo que todos se parecen es en que no volvieron a ser la misma persona desde que decidieron ser su familia.
Imagino a Jesús con su cámara…quiero tomarle una foto a todos, así que apriétense bien, hagan espacio para Aasiya, mi hermana egipcia que sirve ese delicioso café, también a Lee mi hermano de China experto en computadoras, pégate Marteen no te hagas el seco que te queremos sonriendo en la foto, levántense de esa calle hermanos que aunque les llamen mendigos quiero que sean mi familia…los quiero a todos en la foto porque los amo a todos, PERO recuerden, mi familia son quienes oyen y hacen la voluntad de mi Padre. Aja, quedó súper, pero no se me dispersen, quiero otra…yo en medio. ¿Lo puedes imaginar?
Esa voz apacible…¿Sabías que sigo buscando a mi familia José? He diseñado un sitio especial para cada quien, somos muchos pero conozco a cada uno en particular, y para cada una de esas particulares almas he estado preparando un lugar. Uno de ellos tiene tu nombre. Eres mi familia.